La Unión Industrial de Santa Fe manifestó su respaldo a la propuesta impulsada por el Gobierno provincial para reformar el marco regulatorio de los biocombustibles y avanzar hacia una normativa que contemple nuevas condiciones para el desarrollo de la actividad.
A través de un comunicado, la entidad valoró la exposición realizada por representantes santafesinos ante comisiones del Senado de la Nación y sostuvo que los lineamientos planteados constituyen una base para modernizar la legislación vigente y adecuarla a las transformaciones del sector energético.
La organización recordó que durante 2025 Santa Fe, junto a otras provincias integrantes de la denominada Liga Bioenergética, promovió un proyecto de ley sobre biocombustibles que, aunque no logró avanzar en el Congreso, sirvió como antecedente para las iniciativas que actualmente cuentan con estado parlamentario.
Entre los principales puntos respaldados por la entidad se encuentra el aumento del porcentaje obligatorio de mezcla de biodiésel con gasoil, con una propuesta inicial del 15% y la posibilidad de elevarlo al 20% en determinadas condiciones de competitividad. También planteó la necesidad de segmentar el mercado para garantizar la participación de empresas integradas y no integradas, estableciendo límites de concentración para evitar posiciones dominantes.
Asimismo, la UISF consideró necesario establecer reglas estables para el sector, limitando la posibilidad de modificaciones discrecionales en los porcentajes de corte, y propuso incorporar incentivos para el desarrollo de biocombustibles de nueva generación, como el diésel renovable, el combustible sostenible para aviación y el hidrógeno verde.
Otro de los aspectos señalados por la entidad fue la necesidad de garantizar condiciones de competencia en el acceso a insumos estratégicos, como el aceite de soja y el metanol, con el objetivo de evitar distorsiones en el mercado interno.
En el tramo final del documento, la organización destacó la relevancia que tiene Santa Fe dentro de la industria nacional del biodiésel, al concentrar más del 80% de la capacidad productiva instalada del país. En ese contexto, sostuvo que una ampliación de los porcentajes de mezcla obligatoria y una nueva organización del mercado podrían contribuir a sostener la actividad frente a las dificultades que enfrenta el sector exportador.
La entidad también afirmó que el fortalecimiento de la producción de biocombustibles puede generar valor agregado en las cadenas agroindustriales, promover inversiones y contribuir a la seguridad energética, además de representar una alternativa para reducir la dependencia de combustibles fósiles.


