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La UNL prohibirá fumar y vapear en todos sus predios desde febrero

Rige desde el 1° de febrero de 2026 e incluye espacios abiertos y cerrados. Se busca cuidar la salud y el medioambiente en todas las dependencias de la universidad.

14 de enero de 2026


A partir del 1° de febrero de 2026 estará prohibido fumar, vapear o utilizar cualquier producto de tabaco en la totalidad de los espacios de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). La decisión fue aprobada por el Consejo Superior bajo la política institucional “UNL libre de humo”.

La normativa alcanza a toda la comunidad universitaria: estudiantes, docentes, no docentes, autoridades y personal contratado, así como a cualquier persona que ingrese de manera ocasional. La restricción abarca desde cigarrillos tradicionales y tabaco de armar hasta sistemas electrónicos como vapeadores y productos de tabaco calentado.

Nuevos espacios alcanzados

La principal novedad de esta disposición es que extiende la prohibición a los espacios abiertos y semicubiertos. Ya no se podrá fumar en galerías, patios internos, estacionamientos, veredas internas, zonas de transición ni áreas verdes comprendidas dentro del perímetro universitario.

La ordenanza prevé un plan de difusión y el retiro progresivo de ceniceros. Los descartadores de colillas se ubicarán únicamente en los accesos externos de los edificios, sin habilitar zonas para fumar dentro de los predios.

Sanciones y plazos de adaptación

El incumplimiento de la norma dará lugar a medidas disciplinarias y administrativas. Sin embargo, estas sanciones comenzarán a regir a los seis meses de la entrada en vigencia de la norma. Hasta ese momento, la universidad priorizará la concientización sobre los efectos sanitarios y ambientales.

En el caso de los bares y comedores concesionados, el incumplimiento será considerado una violación de las “buenas prácticas” y serán pasibles de sanciones específicas.

Impacto ambiental y salud

La medida se sustenta en el daño que genera el tabaquismo y la contaminación por residuos. En una jornada de limpieza reciente en Ciudad Universitaria se recolectaron más de 4.000 colillas, las cuales liberan sustancias tóxicas que afectan el suelo y el agua.

“Los residuos de colillas generan grandes complicaciones en los sistemas de desagües pluviales y en especial en los edificios históricos”, explicó Marcelo Saba, director de Obras y Servicios de la UNL. Por su parte, desde el programa Universidad Saludable destacaron que la norma busca proteger a quienes no fuman y prevenir el inicio del consumo en jóvenes.