El sector de indumentaria atraviesa un comienzo de año complejo. Según el último informe de la Cámara de la Industria de la Indumentaria (CIAI), las ventas registraron una caída interanual del 8,4% durante el primer bimestre de 2026, profundizando una tendencia negativa que ya se extiende por dos años consecutivos.
El relevamiento indica que el 63% de las empresas sufrió una baja en sus ventas, frente a un 30% que logró incrementarlas y un 7% que no registró cambios. Aunque se observa una leve mejora respecto al bimestre anterior, desde la entidad aseguran que la situación sigue siendo crítica.
La principal preocupación del sector continúa siendo la falta de demanda, señalada por 8 de cada 10 empresas. Esta debilidad del consumo impacta directamente en la rentabilidad, ya que limita la posibilidad de trasladar aumentos de costos a los precios: la mitad de las firmas no pudo hacerlo, mientras que un 43% apenas logró aplicar subas parciales.
Otro dato preocupante es la acumulación de stock. Actualmente, el 50% de las empresas declara tener niveles excesivos de mercadería, el valor más alto desde mediados de 2024, reflejo de la desaceleración en las ventas.
En paralelo, se profundiza el estrés financiero. El informe señala que 8 de cada 10 empresas enfrentan dificultades en la cadena de pagos, mientras que crecen los atrasos, especialmente los ocasionales, que ya alcanzan a 6 de cada 10 firmas.
El deterioro del contexto también comienza a reflejarse en el empleo. Las empresas recurren principalmente a no reemplazar renuncias (25%) y a los despidos, que ya representan el 21% de las medidas adoptadas, en aumento respecto del período anterior.
Las expectativas a corto plazo tampoco muestran señales claras de recuperación. Seis de cada diez empresas creen que las ventas se mantendrán sin cambios en los próximos meses, mientras que solo un 16% espera una mejora.
De este modo, el sector de indumentaria continúa sin encontrar un piso a la caída, en un escenario marcado por el consumo retraído, el aumento de costos y la creciente incertidumbre económica.

