La ciudad de Santa Fe y su área metropolitana atraviesan una jornada marcada por la inestabilidad climática, con lluvias, tormentas aisladas y un descenso de las temperaturas máximas. De acuerdo al informe del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (CIM-FICH) de la Universidad Nacional del Litoral, este jueves presenta cielo nublado a cubierto y condiciones algo inestables, con tendencia a desmejorar hacia la tarde.
El organismo advierte la probabilidad de lluvias y tormentas aisladas desde las primeras horas del día, sin descartar la ocurrencia de eventos localmente más severos. En este contexto, se espera una temperatura mínima de 24 grados y una máxima que rondará los 30, con un descenso más marcado en los valores máximos respecto de jornadas anteriores. Los vientos soplan de manera moderada desde el sector norte y noroeste, con rotación al sur hacia el transcurso del día.
Las precipitaciones ya se hicieron sentir durante la madrugada. Según el reporte del CIM, se registró un acumulado de 24.75 mm de agua durante la jornada.
Mientras que desde la Municipalidad de Santa Fe, se informó que la intensidad máxima de lluvia fue de 60 mm por hora en el CIC Facundo Zuviría a las 5.45; en cuanto al viento, la ráfaga más intensa alcanzó los 41 kilómetros por hora, con dirección norte, y se produjo en la Delegación Alto Verde alrededor de las 3.30 de la madrugada.
De cara a los próximos días, el CIM-FICH anticipa una mejora paulatina de las condiciones. Para el viernes se espera cielo nublado a parcialmente nublado, con posibles lluvias débiles durante las primeras horas y una tendencia a la estabilización. Las temperaturas oscilarán entre los 21 y los 28 grados, con vientos moderados del sector sur y sureste.
En tanto, el sábado se presentará con cielo parcialmente nublado y condiciones estables. Las mínimas se mantendrán en torno a los 21 grados, mientras que las máximas podrían ascender hasta los 32. Los vientos serán leves, predominando del sector sureste con rotación al este y noreste, configurando un escenario más típico del verano santafesino.

