El Ministro de Economía Luis Caputo negó este lunes que el gobierno de los Estados Unidos fuera a otorgar un nuevo préstamo a la Argentina para afrontar sus vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante una entrevista en Radio Rivadavia Santa Fe, el funcionario desmintió las versiones que circulaban sobre un desembolso de 808 millones de dólares, asegurando que los compromisos vigentes no implican la toma de nueva deuda. “No es un préstamo, es información falsa”, sentenció el jefe del Palacio de Hacienda, buscando llevar calma a los mercados y despejar dudas sobre la estrategia de financiamiento del país.
El funcionario explicó que la confusión nace de una operación técnica necesaria debido a que los pagos al FMI no se realizan en dólares, sino en Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta propia del organismo internacional. Al no ser una moneda de circulación corriente, Argentina debe adquirir estos activos en el mercado, siendo Estados Unidos uno de los vendedores habituales. Caputo detalló que este procedimiento es una “operación común” que se realiza a precios de mercado cada vez que el país tiene que cumplir con un vencimiento de intereses o capital ante la entidad conducida por Kristalina Georgieva.
“Si fuera con dólares, directamente nosotros le pagaríamos al Fondo en esa moneda”, aclaró el Ministro, subrayando que la compra de DEGs es un paso administrativo obligatorio para cancelar las obligaciones contraídas. En este sentido, descartó de plano que exista algún tipo de “ayuda” o trato especial por parte de la administración estadounidense para con la gestión de Javier Milei. Según su visión, el mercado interpretó de forma errónea una transacción financiera de rutina, confundiéndola con una línea de crédito extraordinaria que nunca fue gestionada ni solicitada.
Para cerrar su descargo, Caputo insistió en que el objetivo del Gobierno es el desendeudamiento y no el incremento del pasivo externo. “No es nueva deuda. Estamos cancelando deuda”, subrayó con firmeza, diferenciando la actual gestión de procesos anteriores donde el país dependía de salvatajes financieros. De esta manera, el titular de la cartera económica reafirmó que la Argentina cuenta con los mecanismos técnicos para seguir cumpliendo con sus metas de pago sin recurrir a préstamos bilaterales de emergencia que comprometan aún más las cuentas públicas.
