El presidente Javier Milei llegó a Suiza para participar de una nueva edición del Foro Económico Mundial de Davos, donde el Gobierno nacional busca consolidar respaldo internacional a su programa económico, fortalecer la confianza de los mercados y posicionar a la Argentina en el radar de los principales inversores globales. La presencia presidencial forma parte de una estrategia de largo plazo que apunta a validar el rumbo de las reformas y proyectar liderazgo político en un escenario clave para la toma de decisiones económicas.
La agenda oficial incluye una intensa ronda de reuniones bilaterales con empresarios, encuentros con CEOs de bancos internacionales, la participación en el “Country Strategy Dialogue on Argentina” y la disertación de Milei en el plenario central del Foro. Además, el mandatario tiene previstas entrevistas con medios económicos de alcance global como Bloomberg y The Economist, así como contactos institucionales con autoridades suizas y referentes de la conducción del Foro Económico Mundial.
Desde la Casa Rosada consideran que Davos representa una vidriera estratégica para explicar el plan económico, despejar dudas sobre su sostenibilidad y comenzar a traducir el respaldo discursivo en señales concretas de interés inversor. En ese marco, uno de los objetivos prioritarios del Ejecutivo es reforzar la credibilidad macroeconómica, mostrando avances en el ordenamiento fiscal, la reducción del déficit y el proceso de desregulación como condiciones necesarias para atraer inversiones de largo plazo.
El viaje se da en un contexto en el que el propio Foro Económico Mundial advirtió sobre los desafíos estructurales que enfrenta la Argentina, entre ellos la debilidad de los servicios públicos, la falta de oportunidades laborales, el riesgo de estancamiento económico, la desigualdad de ingresos y la polarización social. Estos factores, según el Global Risks Report 2026, inciden tanto en la estabilidad política como en el clima de inversión.
Otro eje central de la agenda oficial es mejorar la percepción de riesgo país. Las reuniones con ejecutivos del sistema financiero internacional buscan abrir canales que, en el mediano plazo, faciliten el acceso al financiamiento externo y la reinserción de la Argentina en los mercados de capitales. Al mismo tiempo, el Gobierno intenta transmitir que las reformas en marcha no son coyunturales, sino parte de un cambio estructural en la relación entre el Estado y el sector privado.
La exposición mediática internacional también es leída como una herramienta para ordenar expectativas. Para el Ejecutivo, instalar una narrativa de estabilidad y previsibilidad hacia el exterior puede tener impacto directo en el frente interno, en un contexto de ajuste económico y tensiones sociales.
En paralelo, Milei aprovechará Davos para reforzar su perfil político e ideológico a nivel global. El Presidente buscará presentarse como un referente del liberalismo, crítico del intervencionismo estatal y de las regulaciones que asocia a la llamada “agenda woke”. Para el Gobierno, ese posicionamiento no es accesorio: forma parte de una estrategia de diferenciación con la que Milei intenta ganar visibilidad internacional y sostener coherencia con el rumbo económico que impulsa.


