La cumbre se conoció a través de una publicación de Bullrich en la red social X, donde compartió una foto junto al mandatario y destacó que mantuvieron una conversación profunda y sincera sobre los temas que venía planteando públicamente.
“Hablamos de todo lo que vengo planteando, con total sinceridad”, escribió la senadora, quien acompañó el mensaje con la sigla TMAP, en referencia a “Todo Marcha Acorde al Plan”. Por su parte, Milei replicó la publicación con las expresiones “MAGA” y “VLLC”, y también difundió en Instagram que habían compartido un desayuno de trabajo para abordar distintos asuntos.
Las diferencias y el mensaje de Bullrich
El encuentro se produjo en medio de las especulaciones sobre el posicionamiento político de Bullrich dentro del oficialismo. En las últimas semanas, la legisladora había marcado diferencias con algunas medidas del Ejecutivo, lo que alimentó las versiones sobre posibles tensiones con la conducción de La Libertad Avanza.
Según trascendió, durante la reunión Bullrich le manifestó al Presidente que continuará señalando aquellas decisiones con las que no esté de acuerdo. Milei, por su parte, habría aceptado esa postura y le transmitió que respetaba su criterio.
Las diferencias también quedaron expuestas en cuestiones judiciales. Bullrich anticipó que no acompañará en el Senado el pliego de la fiscal Susana Pernas, propuesta por el Gobierno nacional, debido a sus cuestionamientos sobre la actuación de la magistrada en la causa contra el policía Luis Chocobar.
El lugar de Bullrich en el armado político
Más allá de las diferencias puntuales, la relación entre Milei y Bullrich conserva relevancia dentro de la estructura de poder del oficialismo. La senadora mantiene peso político propio y busca ampliar su influencia en las decisiones de la fuerza, en un escenario atravesado por las negociaciones electorales de cara a 2027.
Otro foco de tensión estaría relacionado con su vínculo con Karina Milei y con dirigentes cercanos a la secretaria general de la Presidencia, especialmente por las diferencias en torno a los nombramientos judiciales y la definición de candidaturas.
La reunión en Olivos funcionó como una señal de diálogo entre ambos dirigentes, aunque no implica que las diferencias estén resueltas. El desafío para el oficialismo será sostener la unidad política mientras se acerca el próximo calendario electoral.