Este sábado, a una semana del nacimiento de Elías, que ya pesa tres kilos, y con su mamá volviendo a la normalidad después del parto, nacimiento e internación, VEO Noticias, dialogó con María Victoriana Silva de 28 años, sobre la particular situación de no saber que estaba embarazada, que la noche del viernes 23 de enero y la madrugada del sábado 24, estuvo despierta y con fuertes dolores abdominales que terminaron en un parto dentro de un baño. Esta es la historia de un nacimiento que tuvo como héroes de la vida humana a dos policías, los suboficiales Candela Hernández de 21 años y Elías Cachí de 22, ambos de la Brigada de Orden Urbano de la Unidad Regional II Rosario de la Policía de Santa Fe.
El procedimiento
El sábado 24 de febrero y cuando prácticamente estaban entregando la guardia a los suboficiales y oficiales del tercio entrante, dos policías, los suboficiales Candela Hernández y Elías Cachí, fueron enviados por el operador de la central de emergencias 911, a una emergencia médica al pasaje Paraná al 1000 en la ciudad de Rosario. Al tratarse de una emergencia médica, los policías usaron sirenas y balizas hasta que arribaron a la vivienda, cuando llegaron fueron recibidos por un hombre que les dijo desesperado: “Mi mujer está toda ensangrentada en el baño y yo no sé qué fue lo que pasó. Los dos policías ingresaron a la vivienda con la autorización de su morador -al que le dijeron que se quedara en el patio- mientras tanto, Candela Hernández, ingresó al baño y halló a la mujer en medio de un charco de sangre, casi desmayada, y había un bebé con el cordón umbilical envuelto en el cuello. La mujer policía quitó el cordón umbilical del cuello, y le realizó maniobras de resucitación cardiopulmonar RCP, hasta que con el primer vagido de aire, el bebé empezó a respirar. El otro policía, Elías Cachi, narró por la frecuencia policial, que se trataba de un nacimiento de un bebé, que Candela Hernández había conseguido que respirara y que necesitaban la más que urgente presencia de un médico del SIES 107.
Agradecimiento eterno
En el mientras tanto, Candela Hernández, valoró que no estaban dadas las condiciones de asepsia mínimas para cortar el cordón umbilical, y decidió aguardar la llegada del médico, que ni bien arribó, y con el instrumental necesario, produjo el corte del cordón umbilical y posteriormente sacaron de la vivienda en una camilla a María Victoriana Silva de 28 años y a su bebé, y la mujer preguntó si su hijo era varón o mujer, porque se llamaría igual que los policías que les salvaron la vida. Por eso el bebé se llama Elías, igual que el suboficial policial.
Testimonio
En diálogo con VEO Noticias, María Victoriana Silva, que regresó este fin de semana a su vivienda particular, narró la alegría familiar por la llegada del nuevo integrante, señalando que ella ignoraba totalmente su embarazo, que éste es su segundo hijo, confirmando que se llama Elías por el policía que los ayudó en este trance tan difícil de la vida, que ella fue llevada a la Maternidad Martín de la ciudad de Rosario, que tanto ella como su bebé Elías fueron atendidos en todo momento y de la mejor manera, cuestión que agradece particularmente. Pero, se permitió una reflexión final, ella y su esposo, ambos están sin trabajo, y atravesando un momento extremadamente difícil.
Policías ejemplares
En la frecuencia policial de la central de emergencias 911, los suboficiales Candela Hernández y Elías Cachí fueron felicitados por sus pares por su destacada actuación al resolver una situación extremadamente difícil de manera satisfactoria tanto para el bebé como para su mamá. Los dos policías siguen en contacto con los padres de Elías, que ayer cumplió su primera semana de vida, pesa tres kilos, y como dijo su madre, “Elías, solo come y duerme”.

