Con el objetivo de ordenar el tránsito vehicular y mejorar la previsibilidad de las maniobras, el municipio habilitó una nueva rotonda en la intersección de avenida Gorriti y Bernardo de Irigoyen. La obra fue diseñada para reducir la cantidad y el ángulo de los puntos de conflicto, buscando evitar los impactos laterales o frontales violentos, frecuentes en los cruces tradicionales.
Sin embargo, la implementación de este cambio en la trama urbana generó opiniones divididas. Mientras que los residentes de la zona consideran que la medida es un avance para la seguridad vial, los trabajadores del transporte público se encontraron con inconvenientes operativos.
La mirada de los vecinos
Para los habitantes del barrio, la rotonda representa una solución esperada ante la siniestralidad de la esquina. “Es positivo. Hubo tres accidentes antes, uno fue mortal, y había mucha preocupación. Creo que esto da seguridad”, expresó una vecina al móvil de Veo Noticias.
Otro vecino coincidió en que la infraestructura física es preferible a otras señales de tránsito: “Teniendo en cuenta que la gente anda sin consideración del otro, lo veo positivo. No sé cómo iba a funcionar un semáforo, pero como nadie lo respeta, esta es una solución viable tanto para peatones como para conductores”. No obstante, existe un sector que sostiene que la instalación de un semáforo hubiera sido más adecuada para regular el ingreso al cruce.
Inconvenientes en el transporte público
La situación es distinta para los choferes de la Línea 18, quienes alertaron sobre las dificultades que presentan las nuevas dimensiones de la calzada para las unidades de gran porte. “Entramos una cuadra antes porque tenemos colectivos más largos y no da el radio de giro; tenemos que meternos mucho en contramano para doblar”, explicaron los conductores.
Ante esta situación, los choferes solicitaron a la Municipalidad evaluar la posibilidad de ensanchar calle Bernardo de Irigoyen para facilitar la maniobra sin invadir el carril contrario. Asimismo, señalaron que los automovilistas que circulan por Gorriti no siempre ceden el paso en la rotonda, aunque reconocieron que la obra es reciente: “Es muy pronto, ahora lo estamos probando”.

