La joven de 15 años que fue víctima de un salvaje ataque en la vía pública en la ciudad de San Cristóbal fue trasladada el lunes al Hospital José María Cullen de Santa Fe. Según informó su mamá, la menor fue sometida a una compleja intervención quirúrgica para la reconstrucción de su rostro, gravemente afectado por las múltiples heridas de arma blanca recibidas.
“La primera cirugía salió bien, yfue un éxito así que por ese lado estamos contentas. Por el otro lado, Delfi está destruida psicológicamente, está siendo atendida por una psicóloga, pero está muy mal y también estamos con miedo porque seguimos recibiendo hostigamiento mediante redes sociales, intimidación a la gente que nos apoya, quieren que nos callemos pero no me voy a callar hasta que no se haga justicia”, dijo Luciana.
El hecho, que conmocionó a la comunidad del departamento homónimo, ocurrió el pasado 1 de enero. Tras recibir las primeras atenciones en su localidad y ser derivada inicialmente a Rafaela, la complejidad del cuadro requirió su traslado al efector de alta complejidad en la capital provincial.
Emboscada y violencia extrema
El ataque tuvo lugar cerca de las 21 horas del jueves 1 de enero. La adolescente, salió de su domicilio rumbo a un quiosco del barrio cuando fue interceptada por un grupo compuesto por cinco personas: dos varones y tres mujeres.
Según la reconstrucción de los hechos, la víctima fue acorralada y atacada con armas blancas. “La intención principal era cortarle el cuello. La querían matar”, la madre de la joven, quien describió el episodio como una emboscada. La agresión solo se detuvo gracias a los gritos de la chica y la rápida intervención de los vecinos, ya que, según denunciaron, en el comercio cercano no le brindaron asistencia.
Un historial de acoso y alertas ignoradas
El entorno familiar de la víctima sostiene que este ataque no fue un hecho aislado, sino la culminación de meses de hostigamiento, bullying y persecuciones. La madre de la menor aseguró que su hija venía sufriendo agresiones verbales y físicas, tanto en espacios públicos como en redes sociales, donde los agresores presuntamente exhibían videos de peleas como “trofeos”.
“Hablé con todos el día anterior, advertí a los padres de los atacantes, pero nadie hizo nada”, lamentó la mujer en declaraciones a medios locales. La familia indicó que ya existían antecedentes de piedrazos y episodios violentos en locales bailables, situaciones que, a pesar de las advertencias, no lograron evitar el brutal desenlace que hoy mantiene a la joven hospitalizada a la espera de una cirugía reparadora.

