Advierten sobre la falta de transparencia oficial y el riesgo de que se habiliten nuevos loteos privados sobre los humedales y reservorios de la ciudad.
Una comisión especial bajo la lupa vecinal
El conflicto se desató tras conocerse la resolución número 922, mediante la cual el Ejecutivo Municipal convocó el pasado 26 de mayo a una comisión especial para redactar una normativa sobre los “entornos urbanos ribereños”. Esta iniciativa busca realizar modificaciones al Reglamento de Ordenamiento Urbano (ROU) para definir qué tipo de intervenciones y construcciones se permitirán en los bordes costeros de la ciudad, afectando directamente las riberas de los ríos Salado y Paraná.
Sin embargo, a más de un mes de que el proyecto fuera presentado formalmente en junio, las organizaciones civiles denuncian un absoluto hermetismo por parte de las autoridades.
“No circula más información y todavía no hay novedades de cómo va a trabajar esta comisión técnica. Por eso empiezan las preocupaciones”, advirtió Sandra Gallo, referente de la organización Defensas de la Costa, en diálogo con Veo Noticias.
El temor por el futuro de los humedales y reservorios
La alarma de los vecinos se encendió debido a un antecedente inmediato: en diciembre de 2025, el Municipio aprobó una reforma al ROU que amplió las zonas consideradas de “riesgo hídrico” en la capital provincial. Las organizaciones sospechan que esta ampliación técnica busca allanar el camino para intervenciones que transformen áreas naturales de amortiguación en suelo urbanizable.
Al respecto, los puntos clave que preocupan a los vecinos son:
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Especulación inmobiliaria: Se cuestiona si el fin de intervenir los humedales y reservorios es generar nuevos terrenos para la construcción de barrios privados.
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Alteración del drenaje natural: Modificar el suelo de las costas cambia por completo el sistema de desagüe de las aguas de lluvia y el comportamiento del río, exponiendo a la ciudad a mayores riesgos.
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Antecedentes de privatización: Gallo recordó que ya existen experiencias negativas previas de avance inmobiliario sobre la Costanera Este y la Costanera Oeste de la ciudad, afectando el ecosistema local.
Exigencia de transparencia y participación ciudadana
Frente a este escenario de incertidumbre, Defensas de la Costa —junto a agrupaciones del Comité de Cuenca en Defensa del Río Paraná y la Asamblea por el Derecho a la Ciudad— presentó un petitorio exigiendo dos ejes centrales: acceso irrestricto a la información y canales reales de debate, tales como foros, mesas de trabajo o audiencias públicas.
La referente vecinal remarcó que la experiencia de quienes viven en la zona costera es un insumo indispensable que el Municipio no puede ignorar:
“Estamos convencidos de que las personas que habitan los territorios son las que más conocen cómo se maneja el río, por qué un espacio debe preservarse como reservorio y por qué otro no. Si la información se entregara a tiempo y de manera transparente, las sospechas comunitarias serían mínimas.”


