Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron este lunes un paro de 72 horas en rechazo a modificaciones en el esquema de remuneración que, según denuncian, implican una fuerte reducción de sus ingresos y ponen en riesgo la continuidad de la atención.
La medida es impulsada por la APPAMIA, que cuestiona la resolución 1107/2026, recientemente implementada. Desde el gremio aseguran que el nuevo sistema elimina la consulta presencial como fuente de ingreso, incorpora más prestaciones dentro de un monto fijo y suprime incentivos vinculados a la formación profesional.
“Los médicos de cabecera cobrarán exactamente la mitad”, advirtió Fernanda Scoccia, referente de la organización, al describir el impacto de la medida sobre los ingresos del sector.
Reclamo por ingresos y condiciones laborales
Según detallaron desde la entidad, un profesional que hasta ahora percibía alrededor de 2.100.000 pesos mensuales pasaría a cobrar cerca de 1.400.000, en un contexto donde los costos de funcionamiento de los consultorios —alquiler, personal y servicios— continúan en aumento.
Además, señalaron que la carga laboral es elevada: los médicos atienden pacientes cada 20 minutos, deben validar consultas en sistemas informáticos y realizar múltiples tareas administrativas, muchas veces fuera del horario habitual.
Desde APPAMIA advirtieron que la ecuación actual implica “más trabajo, menos ingresos y menor reconocimiento”, lo que impacta directamente en la calidad del servicio brindado a los afiliados.
Atención garantizada y conflicto en aumento
A pesar del paro, los profesionales confirmaron que se mantendrán las guardias y la atención de urgencias, conforme a los criterios médicos y la normativa vigente.
El conflicto también alcanza a odontólogos que prestan servicios para PAMI, quienes denuncian atrasos en los pagos y honorarios insuficientes para cubrir los costos de insumos y equipamiento. En algunos casos, indicaron, los retrasos llegan a varios meses.
Exigencias y posibles medidas
Entre los principales reclamos, el sector exige la derogación de la resolución cuestionada, una recomposición de los honorarios y la reincorporación de profesionales desvinculados. Además, advierten que evalúan avanzar con acciones legales.
Desde la organización médica sostienen que sin una actualización de los ingresos acorde a los costos reales, “se vuelve inviable sostener la atención en condiciones dignas”, lo que podría repercutir en la cobertura de salud de millones de jubilados en todo el país.
La protesta busca visibilizar la situación y abrir una instancia de diálogo con las autoridades, en un escenario de creciente tensión dentro del sistema de salud.

