La Municipalidad de Santa Fe, a través del Concejo Municipal, modificó el Reglamento de Ordenamiento Urbano y creo la figura del “Convenio de Plusvalía Urbana” por medio de una ordenanza que fue sancionada el 4 de diciembre de 2024. Tras estas modificaciones, el Ejecutivo municipal avaló un “Convenio Urbanístico” con la empresa constructora Sofia, encargada del desarrollo inmobiliario en la esquina de Avenida Rivadavia y La Rioja. El acuerdo permite a la firma construir una superficie un 30% mayor a la establecida por reglamento a cambio de una compensación económica destinada a obra pública.


Antecedentes y modelos similares
Este esquema de gestión urbana ha sido comparado con la propuesta para los terrenos de la Estación Belgrano, donde se prevé que los recursos obtenidos por eventuales subastas se reinviertan en el mismo predio. La polémica abre el debate sobre si estas decisiones favorecen el desarrollo equitativo de Santa Fe o si consolidan un “decisionismo de negocios” que beneficia a sectores específicos. Lo que el Ejecutivo municipal plantea como una “colaboración” entre el sector público y privado, puede marcar un precedente y abrir la posibilidad para que otros desarrollos inmobiliarios intenten realizar la misma maniobra, sumarse al “Convenio de Plusvalía Urbana” y poder aumentar en un 30% el Factor de Ocupación Total (FOT), a cambio de una “multa” o ejecución de obra de mucho menor costo que el beneficio obtenido por incumplir la norma de edificación.
Solo como ejemplo, otra desarrolladora planifica construir un edificio de departamentos y cocheras sobre calle 3 de febrero frente al Parque del Sur en pleno casco histórico de la capital provincial. Bajo la misma modalidad dicha empresa podría buscar vulnerar el Reglamento de Ordenamiento Urbano (ROU) y aumentar el Factor de Ocupación Total (FOT) a cambio de una compensación para obra pública, en este caso, en el Parque del Sur. La erogación para revitalizar el espacio público no superaría el 10% de los potenciales ingresos extra que tendría la ampliación de la obra y a su vez podría potenciar el valor de las unidades inmobiliarias ya que los trabajos se llevarían a cabo frente al edificio.
Los funcionarios del Ejecutivo municipal junto con concejales oficialistas que apoyaron y aprobaron dicho proyecto, destacan la importancia de estos convenios entre lo “público y lo privado” para que la ciudad pueda seguir creciendo de forma ordenada. Por su parte voces opositoras indican como “poco serio” que la erogación de los desarrolladores no supere el 10% de los ingresos extra obtenidos y que la obra pública debería llevarse adelante en otro punto de la ciudad, para no potenciar todavía más el valor de las unidades inmobiliarias ampliando la plusvalía.


