En el marco de las acciones preventivas para garantizar el correcto escurrimiento de las aguas ante las crecidas del Paraná, la Municipalidad de Santa Fe llevó adelante denuncias penales e intervenciones en la zona de la Isla Sirgadero debido a la ocupación ilegal de terrenos y la realización de rellenados no autorizados sobre el cauce del río. La situación desencadenó la actuación de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Justicia provincial tras constatarse el volcado clandestino de materiales en sectores de vulnerabilidad hídrica.
Al respecto, el intendente Juan Pablo Poletti fue categórico respecto a la gravedad del cuadro ambiental y la determinación del Ejecutivo local: “Nos ocupamos de que nadie sea más vivo que lo que los vecinos necesitan, que es que el caudal del agua corra por donde tiene que correr. Si alguien quiso rellenar, o volcar elementos que no corresponden a un cauce de río, ahí es donde tenemos que estar”.
Las actuaciones judiciales se respaldan en un expediente que el municipio comenzó a tramitar desde el mes de julio, tras registrar movimientos de suelo irregulares por parte de un corralón de materiales asentado en la zona protegida. A pesar de que los inspectores locales procedieron a la faja de clausura en dos oportunidades, las restricciones fueron violadas sistemáticamente.
“Lo clausuramos dos veces y se rompía la faja de clausura, y eso también está denunciado ante la Justicia”, detalló el intendente santafesino. Frente a la reiteración de la falta, el municipio puso a disposición de la fiscalía interviniente el material recabado por las cámaras de seguridad y las inspecciones de campo. “Pusimos todo lo que el municipio había articulado a disposición de la Justicia para que esto no parezca una ‘avivada’ o que no estamos actuando. Tomamos el problema con la seriedad que tiene y no miramos para otro lado: fuimos y queremos que, si tiene que funcionar un local, lo haga legalmente”, concluyó Poletti.