El juez Javier Sánchez Sarmiento dictó el procesamiento de la médica residente Delfina Lanusse y del anestesista Hernán Boveri en el marco de la causa que investiga el robo de ampollas de propofol del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Ambos fueron imputados por el delito de administración fraudulenta y, como parte de las medidas dispuestas, se les prohibió salir del país y se ordenaron embargos sobre sus bienes por un total de 100 millones de pesos: 70 millones para Boveri y 30 millones para Lanusse. No obstante, el magistrado no dictó prisión preventiva.
La investigación, a cargo del fiscal Lucio Herrera, se originó tras una serie de denuncias vinculadas al presunto uso indebido de este potente anestésico fuera del ámbito hospitalario, en encuentros conocidos como “propofest”.
Según consta en la causa, testimonios incorporados al expediente complicaron la situación de ambos profesionales, quienes en un inicio también habían sido investigados por hurto, aunque esa calificación no prosperó en esta instancia.
El caso se vincula además con otras dos investigaciones en curso por las muertes del anestesiólogo Alejandro Zalazar y del enfermero Eduardo Bentancourt, quienes fallecieron en circunstancias que también involucran el uso de fármacos como propofol, midazolam y fentanilo.
De acuerdo a los elementos reunidos, Lanusse habría sido vista en el departamento de Zalazar tras su fallecimiento, mientras que en el entorno profesional surgieron versiones sobre el consumo de estas sustancias fuera del ámbito médico. En paralelo, desde la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) se realizaron investigaciones internas que luego fueron aportadas a la Justicia.
El expediente que lleva adelante el juez Sánchez Sarmiento se centra exclusivamente en el presunto desvío de medicamentos del hospital, mientras que las causas por las muertes continúan su curso en paralelo y, hasta el momento, no registran imputados.
