La comunidad de barrio Chalet, en el sur de la ciudad de Santa Fe, busca transformar el dolor en un espacio de oportunidades. Acompañados por la organización La Poderosa, vecinos y familiares de Jeremías Monzón presentaron este miércoles un proyecto en el Concejo Municipal que solicita la expropiación del predio donde el joven fue asesinado, con el objetivo de convertirlo en un Centro Cultural y Escuela de Oficios.
Claudia Albornoz, referente de La Poderosa, explicó que la iniciativa surge de una asamblea barrial que busca dar una respuesta constructiva ante la violencia. “Queremos que ese lugar, que hoy representa una tragedia, pase a ser un espacio de vida, formación y contención para los jóvenes de nuestro barrio”, señaló en diálogo con Canal VEO.
De lugar de violencia a espacio de formación
El proyecto propone que el terreno sea declarado de utilidad pública para permitir su expropiación por parte del Estado. La intención es que allí funcione un centro que ofrezca talleres culturales y, fundamentalmente, una escuela de oficios que brinde herramientas laborales a los vecinos del cordón suroeste de la ciudad.
Según detallaron los impulsores de la iniciativa, barrio Chalet carece de espacios públicos de esta magnitud destinados específicamente a la formación técnica de jóvenes. “La mejor forma de honrar la memoria de Jeremías es garantizando que otros chicos tengan un futuro distinto, con acceso a la educación y al trabajo”, remarcó Albornoz.
El respaldo de la comunidad y el camino en el Concejo
La presentación en el órgano legislativo local contó con el apoyo de diversas organizaciones sociales y vecinos autoconvocados. El proyecto ahora deberá ser analizado por las comisiones de Gobierno y Planeamiento Urbano, donde se evaluará la factibilidad técnica y los mecanismos para la expropiación.
Desde La Poderosa destacaron que este tipo de intervenciones urbanas son clave para la urbanización social de los barrios populares. Los vecinos esperan que los concejales de los distintos bloques acompañen la medida, entendiendo que se trata de una demanda legítima para mejorar la seguridad y la cohesión social en una zona históricamente postergada.
Justicia por Jeremías Monzón
El pedido de expropiación se da en paralelo al reclamo de justicia por el crimen de Jeremías, ocurrido meses atrás en ese mismo lugar. La comunidad sostiene que la recuperación del espacio público es una herramienta fundamental para combatir la inseguridad y evitar que los terrenos baldíos se conviertan en focos de conflicto.
“Este centro cultural llevará el nombre de Jeremías porque el barrio no olvida, pero también porque elegimos construir esperanza sobre las cenizas de la violencia”, concluyó Albornoz.