El lanzamiento de “ORI”, una herramienta de inteligencia artificial destinada a orientar sobre salud mental adolescente, generó malestar y preocupación entre profesionales de la psicología de Entre Ríos, quienes cuestionan el rol que puede asumir la tecnología en un área sensible y compleja.
La iniciativa fue presentada por el gobierno que encabeza Rogelio Frigerio como un recurso de acompañamiento dirigido principalmente a padres, madres y docentes. Integrada a la plataforma Mi Entre Ríos, la herramienta funciona como un chat conversacional que brinda orientación ante problemáticas vinculadas a la salud mental adolescente, como el bullying, el grooming, el uso excesivo de pantallas, la depresión o el suicidio.
Desde el Ejecutivo provincial destacaron que se trata de un desarrollo “entrenado y supervisado” por equipos interdisciplinarios, y subrayaron que no reemplaza la atención profesional. Además, remarcaron que el sistema permitirá recopilar datos estadísticos anónimos para identificar tendencias y problemáticas emergentes en la población juvenil.
Sin embargo, distintos sectores de la comunidad profesional expresaron reparos frente a la implementación de este tipo de tecnologías en el abordaje de la salud mental. Entre las principales críticas, advierten sobre el riesgo de que una herramienta automatizada sea interpretada como una alternativa suficiente frente a la necesidad de intervención clínica, especialmente en casos de alta complejidad.
También plantean interrogantes sobre la validez de las orientaciones brindadas por un sistema de inteligencia artificial, la posible simplificación de problemáticas profundas y la confidencialidad en el manejo de la información, aun cuando se garantice el anonimato de los datos.
En ese sentido, sostienen que la salud mental requiere de un abordaje integral, situado y con presencia profesional, y que si bien las herramientas tecnológicas pueden aportar en términos de acceso a información, no deberían ocupar un lugar central en la toma de decisiones frente a situaciones de riesgo.
El lanzamiento de “ORI” se produjo en un contexto que las propias autoridades calificaron como crítico, con indicadores preocupantes en materia de salud mental adolescente en la provincia. La herramienta cuenta con versiones específicas para familias y para instituciones educativas, y será acompañada por materiales de capacitación para su implementación.
Mientras el gobierno provincial defiende la iniciativa como una respuesta innovadora ante una problemática urgente, el debate sobre los límites y alcances de la inteligencia artificial en el campo de la salud mental comienza a instalarse con fuerza entre los profesionales entrerrianos.
Un caso antecedente también generó rechazo profesional
En 2024 en la provincia de Buenos Aires, el municipio de Trenque Lauquen impulsó la aplicación “CUX: contame un secreto”, desarrollada por la empresaria Connie Ansaldi. La herramienta, también basada en inteligencia artificial y orientada a brindar acompañamiento emocional, generó un fuerte rechazo por parte de psicólogos y psicoanalistas, quienes advirtieron sobre los riesgos de que personas con padecimientos graves dependan de respuestas automatizadas. En medio de la polémica, el gobierno local decidió dar de baja la contratación del servicio, reavivando el debate sobre los límites del uso de IA en el campo de la salud mental.
