El ministro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Rafael Gutiérrez, formalizó su decisión de retirarse del máximo tribunal a partir de noviembre de 2026, después de 25 años de trayectoria como integrante del cuerpo y más de medio siglo dentro del Poder Judicial. Con su salida, se completa el proceso de renovación integral que el gobierno provincial venía impulsando y que había derivado en un largo intercambio institucional con la Casa Gris.
Gutiérrez, uno de los jueces más influyentes de las últimas décadas en la Justicia santafesina, era el último ministro que continuaba en funciones pese a haber superado el límite de edad establecido por la nueva Constitución provincial. Su decisión, destacaron desde el Ejecutivo, “destraba una discusión de años” y permite avanzar en una transición ordenada sin necesidad de acudir a mecanismos extraordinarios. En Casa de Gobierno valoraron la actitud del cortesano de “retirarse con reconocimiento y sin tensionar la institucionalidad”.
La renuncia de Gutiérrez se suma a las ya anunciadas por Roberto Falistocco —quien dejará su cargo también en noviembre de 2026— y por Eduardo Spuler, que se retirará dos meses antes. En conjunto, se trata de los últimos tres ministros que permanecían desde antes del proceso de recambio. La transformación comenzó con las salidas de María Angélica Gastaldi y Mario Netri, cuyas vacantes ya fueron cubiertas con las designaciones de Margarita Zabalza y Jorge Baclini. A ellos se sumó recientemente Rubén Weder, incorporado a la séptima vocalía luego de la reforma que amplió la integración del tribunal.
Con este escenario, la Corte enfrentará en los próximos meses un proceso clave: la definición de los candidatos que ocuparán los tres lugares que dejarán Gutiérrez, Falistocco y Spuler. En el gobierno provincial adelantaron que la evaluación de nombres llevará un “tiempo prudencial”, siguiendo las instancias previstas por la Constitución: el Ejecutivo propone y la Asamblea Legislativa define su aprobación.
Así, el Poder Judicial santafesino abre un nuevo capítulo en su historia reciente. La salida de Gutiérrez —último representante de una etapa marcada por estabilidad prolongada en la Corte— marca no solo el cierre de un ciclo, sino también el inicio de una composición completamente renovada del tribunal para los próximos años.

