Vecinos de la Manzana 3 del barrio El Pozo manifestaron su indignación a Veo Noticias ante una situación sanitaria que se volvió insostenible. Desde comienzos de año, las calles y las viviendas sufren el colapso del sistema cloacal, generando desbordes de líquidos en la vía pública y olores nauseabundos que afectan la calidad de vida.
Jorge, uno de los vecinos afectados, detalló el panorama: “Tenemos todas las cloacas completamente desbordadas, con el líquido cloacal hasta el límite. Estamos todas las casas en el mismo problema”.
A pesar de los reiterados reclamos realizados ante la empresa Aguas Santafesinas (ASSA) y el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), la solución definitiva no llega. Según explicó el vecino, camiones desobstructores acudieron en tres oportunidades, pero las tareas resultaron insuficientes. “Mandan el camión chico, pasan la manguera y no logran desobturarlo. Dicen que están todas llenas de arena”.
Un socavón y la espera burocrática
El problema de fondo radicaría en una rotura estructural. “Aparentemente se abrió un socavón en la colectora general que lleva la cloaca a la ciudad. La arena ha filtrado y no deja circular los líquidos”, indicó Jorge.
Lo que más indigna a los vecinos es la respuesta administrativa que recibieron por parte de la empresa prestataria. Al reiterar el pedido de reparación, les informaron que la tarea depende de una firma tercerizada contratada mensualmente. “Me dijeron: ‘Mire señor, nosotros no vamos a poder ir más porque hemos hecho el reclamo a una empresa tercerizada a la cual contratamos una vez por mes. Este mes ya está cubierto, tenemos que esperar al mes que viene'”.
“No lo entendemos. Nosotros le pagamos a la provincia para que realicen las tareas y ellos tercerizan los trabajos. ¿Para qué tenemos Aguas Provinciales?”, cuestionó el vecino.
Riesgo sanitario
La situación es crítica no solo por el mal olor, sino por el riesgo para la salud de quienes habitan la zona. “Es un olor nauseabundo. No pueden utilizar ni el baño ni lavar los platos porque todo lo que tiramos a la cloaca lo despide hacia afuera”, relató Jorge.
El escenario se agrava por la presencia de personas vulnerables en el vecindario. “Tengo enfrente de mi casa un chico que es cuadripléjico y está cercano al lugar. No se puede vivir así con el chico en ese estado”, agregó.
Los vecinos de El Pozo sienten que su reclamo es ignorado sistemáticamente. “No sé por qué el barrio El Pozo siempre es el último en que toman decisiones políticas o hacen refacciones que corresponden a un barrio tan importante como este”, concluyó Jorge, exigiendo una solución urgente que no dependa de los tiempos de una subcontratación.


