En ese sector, el cordón pintado de amarillo, que indica la prohibición de estacionar, convive con espacios numerados del estacionamiento medido. Como consecuencia, los automovilistas ocupan las dársenas y los colectivos no pueden acercarse a la vereda para recoger a los pasajeros.
La situación obliga a quienes esperan el transporte a desplazarse hacia la calzada para hacer señas a los choferes y abordar las unidades, con los riesgos que esto implica tanto para peatones como para conductores.
Los pasajeros deben salir a la calle para tomar el colectivo
Los usuarios habituales de la parada aseguran que el inconveniente se presenta todos los días y cuestionan la falta de una señalización clara.
Una mujer que utiliza diariamente la línea C Verde para viajar hacia Sauce Viejo describió las dificultades que enfrenta al momento de subir al colectivo.
“Vos fijate que hay autos que están parados ahí. Entonces, vos el colectivo lo tenés que tomar a mitad de calle”, expresó.
Además, señaló que la numeración de las dársenas genera confusión entre los automovilistas, que interpretan que se trata de espacios habilitados para estacionar.
Otro pasajero sostuvo que debe alejarse de la vereda para lograr que los choferes lo vean y detengan su marcha.
“Cada vez que querés parar el cole, tenés que irte a la mitad de la calle para hacerle seña y que te vean”, relató.
Una señalización confusa que lleva tiempo sin resolverse
Según explicaron los vecinos, la superposición de las demarcaciones no es reciente. Tiempo atrás se habría intentado anular los espacios del SEOM mediante la aplicación de pintura negra sobre la numeración y las líneas que delimitan las dársenas.
Sin embargo, con el desgaste de la pintura, las marcas originales volvieron a quedar visibles sobre el pavimento.
“Vinieron a pintarlo todo de negro para que no se vea, que no lo usen, y con el tiempo se borró. Entonces, ahora se vuelve a ver lo que hicieron inicialmente”, explicó uno de los vecinos.
La elevada demanda de estacionamiento en el sector hace que los espacios permanezcan ocupados durante buena parte del día, lo que agrava las dificultades para la circulación del transporte público.
Mientras tanto, los pasajeros aseguran que terminaron acostumbrándose a una situación que consideran peligrosa y que debería resolverse.
“Es algo normal. No tendría que ser normal, pero bueno, ya lo tenemos asumido”, lamentó uno de los usuarios.
El reclamo apunta a que se clarifique la señalización vial y se garantice que los colectivos puedan detenerse junto al cordón, para que los pasajeros asciendan y desciendan de manera segura.
