La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa su recorrido parlamentario luego de que el Senado aprobara el proyecto con modificaciones. La iniciativa obtuvo 46 votos a favor y 22 en contra, por lo que regresará a la Cámara de Diputados, que deberá definir cómo continúa el tratamiento.
El senador nacional Agustín Monteverde, de La Libertad Avanza, fue uno de los principales defensores del proyecto durante el debate. Según explicó, uno de los ejes centrales es establecer como mandato prioritario del organismo la preservación del valor de la moneda.
Entre los cambios previstos aparece una limitación al financiamiento del Tesoro por parte del Banco Central. El proyecto prohíbe los adelantos transitorios y la compra directa de títulos públicos en el mercado primario, además de establecer nuevas reglas para el manejo de las utilidades y las reservas de la entidad.
Monteverde también destacó las modificaciones incorporadas durante el tratamiento en el Senado respecto del mecanismo para designar y remover a las autoridades del BCRA.
El texto establece que el presidente, vicepresidente y los directores deberán contar con el acuerdo del Senado mediante mayoría absoluta. Los directores tendrán mandatos de seis años. En caso de una eventual remoción impulsada por el Poder Ejecutivo, también será necesaria la aprobación de la Cámara alta con mayoría absoluta.
De acuerdo con el legislador, estos cambios apuntan a fortalecer el marco institucional del Banco Central y reducir la discrecionalidad en el funcionamiento de la entidad. Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca evitar que el organismo vuelva a ser utilizado como fuente de financiamiento del Estado.
El proyecto también modifica el régimen de reservas y establece restricciones para la transferencia de determinadas utilidades al Tesoro. Además, contempla cambios vinculados con los instrumentos de deuda del Banco Central y la administración de sus activos externos.
La iniciativa generó posiciones diferentes dentro del Senado. Mientras el oficialismo y distintos bloques aliados respaldaron la reforma, sectores de la oposición cuestionaron aspectos vinculados con las reservas, el financiamiento y el alcance de las nuevas atribuciones del organismo.
Con las modificaciones aprobadas por la Cámara alta, el proyecto deberá regresar ahora a Diputados para una nueva instancia de tratamiento. La Cámara de origen podrá aceptar los cambios introducidos por el Senado o intentar insistir con el texto que había aprobado anteriormente.