El debate por la modernización laboral en el Congreso sumó un nuevo capítulo de tensión entre el sistema financiero tradicional y las plataformas digitales. El proyecto original permitía que los salarios se acreditaran tanto en cuentas bancarias como en Proveedores de Servicios de Pago (PSP). Sin embargo, el texto aprobado por la Cámara Alta excluyó a las billeteras virtuales tras una fuerte presión de las cámaras bancarias (ABA, ADEBA y ABAPPRA).
Los bancos argumentaron que permitir esta migración de fondos desfinanciaría el sistema de crédito productivo, ya que los depósitos en cuentas sueldo son un recurso clave para otorgar préstamos a PyMEs. Por su parte, el sector fintech rechazó estas afirmaciones, asegurando que el 100% de los fondos de las billeteras ya permanece dentro del sistema bancario y que no existe un “vacío regulatorio”.
Argumentos de la Cámara Argentina Fintech
La entidad que nuclea a las empresas tecnológicas adelantó que buscará revertir esta modificación cuando el proyecto sea tratado en la Cámara de Diputados. Sus principales ejes de reclamo son:
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Libre elección: Sostienen que el salario pertenece al trabajador y este debería decidir dónde percibirlo.
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Competencia: Consideran que mantener la exclusividad bancaria es sostener un “privilegio histórico” que frena la inclusión financiera.
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Seguridad: Remarcan que las cuentas de pago son seguras y están plenamente reguladas por el Banco Central.
El rol del oficialismo y sus aliados
Aunque el Poder Ejecutivo defendió inicialmente la inclusión de las fintech, terminó aceptando la modificación en el Senado para agilizar la aprobación de la ley. No obstante, el bloque del PRO en Diputados ya anticipó que pedirá reincorporar el artículo que habilita a las billeteras virtuales y bancos digitales para el cobro de haberes.
Desde el oficialismo buscan que la reforma sea sancionada de forma definitiva antes del 1 de marzo, fecha en la que el presidente Javier Milei brindará su discurso de apertura de sesiones ordinarias.

