La justicia santafesina investiga la desaparición de 68 ampollas de fentanilo en el Hospital J. B. Iturraspe. La denuncia se produjo cuando el personal detectó el faltante del medicamento, un opioide de uso hospitalario altamente controlado.
Denuncia e investigación interna
Las autoridades del hospital realizaron la denuncia ante la Justicia y además iniciaron un sumario administrativo interno. Si bien las ampollas desaparecidas no pertenecen a los lotes contaminados investigados en otra causa, la situación encendió alarmas en el sistema de salud.
Cámaras en revisión
El fiscal regional Jorge Nessier explicó que las cámaras del hospital no registran el interior de los muebles donde se guardaba el fentanilo, pero sí los accesos a los sectores en los que se encontraba. Actualmente se analizan esas grabaciones en busca de movimientos sospechosos. “Las cámaras no detectan el mobiliario donde se guardaban, pero sí el acceso al ámbito por parte del personal. En este marco, se analizan las imágenes vinculadas con la investigación”, señaló Nessier.
¿Personal interno o externo?
La principal hipótesis apunta a que el robo pudo haber sido cometido por alguien con acceso directo al hospital, aunque no se descarta ninguna línea investigativa. Por el momento, no hay sospechosos identificados.
“Hasta ahora nada indica que hayan ingresado personas ajenas al hospital, pero esa posibilidad se está investigando”, agregó el fiscal.
El caso ocurre en medio de la crisis sanitaria por fentanilo contaminado que afecta a varias provincias argentinas. Aunque el robo en el Iturraspe no está vinculado a esos lotes, expone las debilidades en la cadena de custodia y control de un medicamento de alto riesgo.

