Fabián Lammens, presidente del Club Vial, confirmó a VEO Noticias que, tras sufrir un incesante “robo hormiga” de su cerco perimetral, la comisión directiva tomó la drástica decisión de retirar lo que queda del alambrado y construir un tapial de ladrillos para frenar los hechos delictivos.
El dirigente explicó que los robos se produjeron en etapas, comenzando con tramos de cuatro metros hasta alcanzar el lateral completo del predio ubicado en Riobamba al 7900, superando los 50 metros de longitud afectada en esta última instancia.

Un costo millonario para la institución
La decisión de tapialar implica un esfuerzo económico enorme para el club. Según detalló Lammens, la obra tiene un costo estimado superior a los 11 millones de pesos, dinero que la institución tenía reservado para otras mejoras y servicios para los socios.
“Tratamos de reemplazar los paneles de tejido que se iban robando, pero cada panel sale más de 200 mil pesos. Lamentablemente, esos fondos ahora van destinados a esta obra por el vandalismo”, lamentó el presidente.

Imágenes de la impunidad
La situación de inseguridad quedó registrada en cámaras de seguridad de la zona. Lammens relató con indignación que en los videos se observa claramente a una persona “caminando por calle Riobamba con el tejido al hombro como si fuera una bolsa de papas”. A pesar de que se realizaron las denuncias correspondientes y se aportaron pruebas a la fiscalía, los robos no cesaron.
El vandalismo no se limitó al perímetro. El club también sufrió destrozos en el gimnasio cubierto, donde delincuentes ingresaron para robar sanitarios, reflectores y escaleras, generando un daño infraestructura constante.
Reclamo por mayor seguridad e iluminación
Desde el Club Vial solicitan mayor presencia policial y patrullaje en la zona, donde conviven dos grandes instituciones deportivas (Vial y el Club Ciclón). Asimismo, pidieron la colaboración del municipio para realizar la poda de árboles y mejorar la iluminación, ya que la oscuridad actual facilita el accionar de los delincuentes y afecta también a los vecinos, quienes sufren robos de materiales de construcción en sus domicilios.

