
Un policía resultó gravemente herido este viernes por la tarde tras enfrentarse a tiros con cuatro delincuentes que intentaban cometer un robo en el frente de una cochera ubicada en calle Rivadavia al 2600, en la ciudad de Rosario.
Según las primeras informaciones, los sospechosos estaban disfrazados de policías cuando fueron sorprendidos por el oficial, que se desempeña en el Centro de Justicia Penal de Rosario. En el intercambio de disparos, el efectivo recibió un balazo en el cuello.
De acuerdo con una de las versiones sobre el episodio, tras el tiroteo los delincuentes robaron un patrullero Fiat Toro y escaparon del lugar, dejando al oficial herido y ensangrentado. El policía fue trasladado a un sanatorio privado de Rosario, donde permanece internado en estado de extrema gravedad.
Posteriormente, la camioneta policial robada fue hallada en calle Callao al 5000. Mientras tanto, se desplegó un amplio operativo en el sector sudoeste de la ciudad, con participación de fuerzas provinciales y federales, para dar con los cuatro sospechosos.
Denuncia de vecinos
Vecinos de la zona sudoeste de Rosario alertaron a la central de emergencias sobre el tiroteo. Los operadores del 911 recibieron múltiples llamados que advertían sobre los disparos y solicitaban una ambulancia para asistir al policía herido.
A partir de las denuncias, se montó un operativo con efectivos de Orden Público y de Cuerpos, en coordinación con los operadores de las cámaras de videovigilancia de la zona. En paralelo, un médico llegó al lugar, asistió al policía y dispuso su traslado a un sanatorio privado de la ciudad.
Filmados
Los delincuentes quedaron registrados por una cámara de seguridad de la zona mientras mantenían reducida a una víctima. Se presume que fue en ese momento cuando llegó el policía, lo que derivó en la frustración del robo y el posterior enfrentamiento armado.
Investigación en curso
La novedad fue informada a la Jefatura de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe y al fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación.
El funcionario judicial ordenó un informe médico sobre el estado de salud del policía herido, el secuestro de todas las imágenes disponibles —tanto públicas como privadas— para identificar a los cuatro sospechosos y avanzar en su captura. También dispuso la realización de los peritajes criminalísticos en el lugar donde se produjo el tiroteo.

