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2025 homicidios

Santa Fe cerró 2025 con 210 homicidios, la segunda cifra más baja de la última década

El balance anual de violencia letal muestra un aumento respecto de 2024, aunque se mantiene entre los registros más bajos de los últimos diez años. Rosario y La Capital concentraron la mayor cantidad de hechos, según el informe oficial.

09 de enero de 2026


La provincia de Santa Fe concluyó el año 2025 con un total de 210 homicidios, de acuerdo al informe oficial elaborado por los organismos de seguridad. Si bien la cifra representa un incremento en comparación con 2024, cuando se habían contabilizado 180 muertes violentas, el número final se posiciona como el segundo más bajo de la última década, reflejando una tendencia que, aunque irregular, se mantiene por debajo de los picos históricos registrados años atrás.

El relevamiento indica que enero fue el mes más violento del año, con 31 homicidios, seguido por diciembre, que cerró con 25 casos, lo que marca un repunte hacia el final del período analizado. En términos territoriales, la violencia letal se concentró principalmente en los dos departamentos más poblados de la provincia. Rosario encabezó las estadísticas con 115 homicidios, mientras que La Capital registró 52, acumulando entre ambos más de la mitad de los hechos ocurridos en todo el territorio santafesino.

En cuanto a la modalidad de los crímenes, el informe revela que el 70,5 por ciento de los homicidios fueron perpetrados con armas de fuego, consolidando una vez más a este medio como el principal factor de letalidad. En segundo lugar, se ubican las armas blancas, utilizadas en el 19 por ciento de los casos. El resto corresponde a otros métodos, con una incidencia considerablemente menor.

El análisis del contexto de los homicidios muestra que el 41,4 por ciento de las muertes (87 víctimas) se produjeron en escenarios vinculados a organizaciones criminales y economías ilegales, mientras que un 37,1 por ciento (78 casos) tuvo origen en conflictos interpersonales, como disputas familiares o enfrentamientos entre conocidos. En tanto, los homicidios cometidos en ocasión de robo representaron el 7,6 por ciento del total, con 16 hechos registrados.

Respecto al lugar de ocurrencia, el 64,3 por ciento de los asesinatos tuvo lugar en la vía pública, frente a un 28,1 por ciento que ocurrió dentro de domicilios particulares, un dato que vuelve a poner el foco en la exposición de la violencia en espacios urbanos abiertos.

El perfil de las víctimas indica que los grupos etarios más afectados fueron los de 30 a 34 años, seguidos por personas de 35 a 39 y de 20 a 29 años. En cuanto al género, el 85,7 por ciento de las víctimas fueron varones (180 casos), el 13,3 por ciento mujeres (28) y el 1 por ciento mujeres trans (2). Del total de muertes de mujeres, 17 fueron calificadas como femicidios, según la tipificación judicial.

Las cifras vuelven a instalar el debate sobre la violencia armada, el crimen organizado y la necesidad de políticas sostenidas de prevención y control, en un contexto donde los indicadores muestran mejoras relativas, pero aún lejos de una solución estructural al problema.