El sistema de salud de la provincia de Santa Fe atraviesa una situación compleja, marcada por recortes en el suministro de medicamentos por parte del Gobierno nacional y un aumento sostenido en la demanda de atención. Así lo expresó la ministra de Salud, Silvia Ciancio, quien calificó el contexto como “inédito”.
Según explicó la funcionaria, la reducción en la provisión de insumos clave comenzó a evidenciarse con mayor fuerza desde 2024, generando dificultades en la planificación y obligando a una constante reorganización del sistema. “Es un escenario que nos hace sufrir”, afirmó, en referencia al impacto directo sobre hospitales y pacientes.
Uno de los principales problemas es la falta de previsibilidad en la llegada de medicamentos. Programas nacionales fundamentales, como Remediar, registraron una fuerte disminución en la entrega de tratamientos, con una caída superior al 50%. A esto se suma una reducción del 45% en la provisión de medicación para pacientes trasplantados, lo que afecta a cientos de personas en la provincia.
La situación tiene consecuencias concretas en la atención sanitaria. Desde la cartera de Salud indicaron que cada interrupción en el suministro implica tratamientos que no pueden garantizarse. En ese marco, la provincia debió asumir la compra de medicamentos de alto costo para evitar la discontinuidad de terapias críticas, incluso en casos pediátricos. También se registran dificultades en áreas sensibles como oncología, discapacidad y salud sexual y reproductiva.
El contexto se agrava por el crecimiento sostenido de la demanda. Mientras en 2021 el sistema público registraba alrededor de 9 millones de atenciones, en 2025 la cifra superó los 13 millones. Actualmente, más de 1,8 millones de personas utilizan la red pública de salud, en su mayoría sin cobertura.
Este incremento presiona sobre hospitales y centros de salud, que deben sostener la atención con recursos limitados. Más del 70% de los usuarios depende exclusivamente del sistema público.
A pesar del escenario adverso, desde el Gobierno provincial destacaron que el sistema continúa funcionando y dando respuesta, incluso con un aumento en la cantidad de cirugías realizadas en el último año. No obstante, reconocen que el principal desafío será sostener la calidad de atención en un contexto de incertidumbre y recursos restringidos.
