En Vivo

Santa Fe se prepara para El Niño con nuevos reservorios para evitar inundaciones en los barrios

La Municipalidad trabaja en cinco puntos estratégicos de la ciudad para almacenar temporalmente el agua de lluvia y reducir el riesgo de anegamientos. Además, profundiza los reservorios del oeste y reutiliza la tierra extraída para elevar terrenos bajos. Las autoridades reconocen que estas intervenciones son soluciones paliativas ante la falta de financiamiento para grandes obras de desagües.

22 de octubre de 2026


Ante el riesgo de lluvias intensas asociado al fenómeno de El Niño y en el marco de la emergencia hídrica, la Municipalidad de Santa Fe avanza con un plan de obras para reducir el impacto de las precipitaciones en los barrios más vulnerables de la ciudad.

La estrategia contempla el acondicionamiento de cinco reservorios intermedios, también denominados retardadores hídricos, en sectores alejados de los principales sistemas de bombeo. Se trata de espacios preparados para acumular temporalmente el agua de lluvia y permitir que escurra de manera gradual, evitando que se concentre rápidamente en calles y viviendas.

Los trabajos se desarrollan en El Sabalito, Pompeya, Roca, Cabaña Leiva y la zona del Centro Unión Empleados de Comercio (CUEC), mientras que también se realizan tareas de limpieza y profundización de los grandes reservorios ubicados sobre la avenida Circunvalación.

Cómo funcionarán los nuevos reservorios

El secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica municipal, Eduardo Rudi, explicó que las intervenciones apuntan especialmente a aquellos barrios que se encuentran en terrenos bajos y alejados de las estaciones de bombeo.

“Estamos trabajando en aquellos lugares que están distantes tanto de la cuenca del Salado como de la Setúbal, conformando reservorios intermedios, es decir, retardadores hídricos”, señaló.

Según detalló, estos espacios permitirán almacenar el agua que cae en zonas vulnerables y conducirla posteriormente hacia los desagües o canales a cielo abierto, disminuyendo la posibilidad de anegamientos durante episodios de precipitaciones intensas.

En relación con los terrenos utilizados, Rudi indicó que algunos son de propiedad municipal, otros fueron incorporados a partir de acuerdos vinculados con deudas y, en determinados casos, se prevé firmar convenios de uso con propietarios privados.

“Lo importante es entender que acá lo que prima es la seguridad hídrica”, remarcó el funcionario.

Más de 5.000 metros cúbicos de tierra extraídos en El Sabalito

Las tareas presentan distintos niveles de avance según el sector.

En El Sabalito, donde los trabajos comenzaron hace aproximadamente 15 días, ya se extrajeron más de 5.000 metros cúbicos de material y se realizaron excavaciones y acondicionamiento del perímetro.

En el sector de Roca, las intervenciones incluyeron la profundización del terreno y la eliminación de vegetación lacustre que dificultaba el funcionamiento del reservorio. Trabajos similares se ejecutaron en Cabaña Leiva.

Por su parte, en el predio del CUEC, ubicado a la altura de avenida Teniente Loza, el Municipio se encuentra próximo a formalizar un convenio que permitirá iniciar las tareas.

Profundizan los reservorios del oeste y utilizan la tierra para elevar terrenos

En paralelo, la Municipalidad interviene en los reservorios 2, 3, 4, 5 y 6, ubicados a la vera de la avenida Circunvalación.

Estos espacios integran un sistema de aproximadamente 250 hectáreas que funciona como área de amortiguación para las estaciones de bombeo del oeste, acumulando el agua proveniente del drenaje urbano.

Las tareas incluyen limpieza, excavación y profundización para mejorar su capacidad de almacenamiento.

Una particularidad del operativo es que la tierra extraída no se desecha, sino que se reutiliza para elevar sectores bajos de la ciudad.

“Toda la tierra que se saca sirve para rellenar lugares que también son bajos. Entonces, mientras profundizamos garantizamos el escurrimiento y a su vez damos garantía de suelos más altos”, explicó Rudi.

Uno de los ejemplos es el reservorio 3 de Barranquitas, donde el material obtenido se utiliza para rellenar terrenos destinados a la reubicación de 55 familias que habitaban sectores expuestos a anegamientos.

La intervención se desarrolla mediante un trabajo conjunto entre el Municipio y el Gobierno provincial.

Reconocen que faltan obras estructurales de desagües

Más allá de los trabajos en marcha, desde la Municipalidad admitieron que existen sectores de Santa Fe donde todavía están pendientes obras fundamentales para resolver los problemas de drenaje.

Rudi señaló especialmente la situación de los barrios ubicados al norte de calle Gorriti, donde el sistema de desagües presenta obras que aún no pudieron concretarse.

El funcionario explicó que históricamente estos proyectos dependieron de financiamiento nacional o internacional, recursos con los que actualmente no se cuenta para avanzar con nuevas intervenciones de gran magnitud.

“En la medida que no tengamos la posibilidad de hacer los desagües estructurales de importancia que necesitan muchos recursos, necesitamos encontrar estos paliativos”, sostuvo.

En ese contexto, los nuevos retardadores hídricos aparecen como una alternativa para disminuir los riesgos mientras continúan pendientes las obras de infraestructura definitiva.

El desafío será determinar si estas intervenciones resultan suficientes para contener el impacto de lluvias intensas en una ciudad que históricamente ha sufrido graves consecuencias por los excesos hídricos.