En un hecho sin precedentes, la ciudad de Santo Tomé inscribió su nombre en los récords mundiales al elaborar el choripán más largo del planeta, alcanzando una extensión impresionante de 267,70 metros. La jornada, que se desarrolló este domingo en el marco de un festival popular, no solo se convirtió en un espectáculo gastronómico, sino también en una celebración de identidad, trabajo comunitario y cultura local.
El evento, organizado por productores regionales, panaderías y organizaciones civiles, logró reunir a cientos de voluntarios que participaron activamente en el armado del superlativo choripán. El récord fue verificado por escribanos y autoridades locales, quienes certificaron la medida exacta de esta creación culinaria que dejó boquiabiertos a los presentes.
El choripán fue elaborado con más de 500 kilos de chorizo artesanal y una pieza continua de pan especialmente horneada para la ocasión. Una vez cumplido el objetivo del récord, el manjar fue distribuido entre los asistentes, quienes celebraron el logro con música en vivo, danzas tradicionales y ferias de emprendedores.
Además del récord gastronómico, el encuentro tuvo un fin solidario: se recibieron donaciones de alimentos no perecederos destinados a comedores de la zona, lo que subraya el espíritu colaborativo de la iniciativa.
Con esta hazaña, Santo Tomé no solo batió un récord, sino que consolidó su lugar como referente cultural y gastronómico de la región. Una muestra más de que, en Argentina, el choripán no es solo un ícono del sabor: también es símbolo de encuentro, tradición y orgullo popular.

