El nuevo semáforo instalado en el ingreso al Parque Industrial y al Aeropuerto Internacional de Sauce Viejo volvió a quedar en el centro de la escena luego de las importantes demoras registradas durante el último fin de semana sobre la Ruta Nacional 11. Conductores denunciaron esperas de hasta 40 minutos, una situación que generó malestar y reavivó el debate sobre el funcionamiento del sistema, que actualmente se encuentra en período de prueba.
Ante este escenario, el presidente del Parque Industrial de Sauce Viejo, Ángel Poma Ré, salió a respaldar la instalación del semáforo y anunció que, a partir del próximo fin de semana, se aplicará un esquema especial de funcionamiento para mitigar el impacto en el tránsito, especialmente los sábados y domingos, cuando disminuye la actividad productiva en la zona.
El dirigente explicó que el semáforo es el resultado de un reclamo sostenido durante más de una década por la peligrosidad del cruce. Según detalló, el crecimiento del parque industrial desde principios de los años 2000 provocó un aumento constante del tránsito, en particular de camiones y transporte pesado. “Estamos hablando de entre 16.000 y 17.000 movimientos diarios, a lo que se suma el tránsito peatonal y un paso a nivel sin barreras en el acceso al aeropuerto”, señaló.
Poma Ré aportó además un dato contundente para dimensionar la gravedad del problema: en los últimos cinco años se registraron cinco accidentes fatales en un total de cien siniestros documentados en la zona. En ese contexto, recordó que durante unos 15 años se realizaron gestiones ante Vialidad Nacional sin obtener respuestas concretas, y que alternativas como una rotonda o un puente fueron descartadas por su elevado costo y la imposibilidad técnica de ejecutarlas.
El proyecto finalmente avanzó en 2025 con el acompañamiento del Gobierno provincial y la comuna de Sauce Viejo, que se encargaron de la licitación y ejecución de la obra. Actualmente, el sistema contempla 12 movimientos distintos y se encuentra en fase de ajuste de tiempos. “Hoy está regulado con dos minutos de luz roja y 15 segundos de verde, pero eso se va monitoreando y corrigiendo”, explicó.
Como respuesta directa a las quejas, desde el próximo fin de semana se implementará un esquema especial: el semáforo funcionará en modo intermitente entre las 11 y las 14, y nuevamente después de las 18, principalmente durante los fines de semana. La medida busca agilizar la circulación en horarios de menor actividad sin resignar seguridad vial.
“Esto no es un capricho. Ver hoy cómo se puede cruzar con tranquilidad es un cambio enorme. Es seguridad vial y calidad de vida”, concluyó Poma Ré, quien insistió en que el nuevo semáforo es una herramienta clave para ordenar un cruce que, por el crecimiento urbano y productivo, se había vuelto insostenible sin una regulación adecuada.


