
Una situación tan insólita como inquietante sorprendió este jueves por la mañana a los vecinos del barrio Cabaña Leiva, en el norte de la ciudad de Santa Fe. En una vivienda ubicada sobre calle Ignacio Crespo al 10.400, casi en el límite con Recreo Sur, los propietarios se despertaron sobresaltados al escuchar ruidos y maullidos intensos que provenían del patio. Pensaron que se trataba de ladrones que caminaban sobre los techos, pero al salir descubrieron algo totalmente inesperado: un cachorro de puma.
El hallazgo paralizó a toda la familia. De inmediato, uno de los moradores llamó al 911 y alertó a las autoridades:
“No es una broma, hay un puma en el patio de mi casa. Necesitamos ayuda urgente”, dijo el vecino al operador de la central de emergencias.
La denuncia movilizó a los policías de la Subcomisaría 18ª, quienes arribaron al lugar y, tras constatar la situación, solicitaron apoyo de la Brigada Ecológica y de especialistas de la Granja La Esmeralda. Entre todos coordinaron el operativo para atrapar al animal de manera segura, colocarlo en resguardo y trasladarlo finalmente a las instalaciones de la granja provincial, donde quedó bajo observación veterinaria.
El hecho generó curiosidad e incertidumbre entre los vecinos, que se asomaban sorprendidos a los patios y techos contiguos. La gran incógnita ahora es cómo el puma —aparentemente joven y en buen estado de salud— llegó hasta esa zona urbana, desplazándose entre las viviendas sin ser detectado.
Desde la Unidad Regional I informaron del episodio al Ministerio Público de la Acusación, donde el fiscal de flagrancia en turno dispuso un informe completo sobre el hallazgo, el rescate y las medidas de resguardo aplicadas.
El cachorro de puma permanecerá en observación en la Granja La Esmeralda, mientras se evalúa su estado y se determina si podrá ser reinsertado en su hábitat natural. El episodio dejó una mezcla de asombro y alivio en Cabaña Leiva, donde el susto inicial terminó con un final feliz.


