Una nueva jornada de tensión se vivió en la Comisaría 12 de Santo Tomé, donde internos alojados en el lugar protagonizaron disturbios que generaron preocupación entre los vecinos del barrio. La protesta, que habría comenzado como un reclamo por las condiciones de detención, escaló rápidamente cuando algunos detenidos prendieron fuego colchones dentro de la dependencia.
El incendio provocó una densa columna de humo que alertó tanto a las autoridades como a los residentes de la zona, quienes siguieron con inquietud el desarrollo de los hechos. Personal policial y servicios de emergencia trabajaron en el lugar para controlar la situación y evitar que las llamas se propagaran a otros sectores del edificio.
Según las primeras informaciones, no se registraron heridos de gravedad, aunque la situación obligó a reforzar las medidas de seguridad en el perímetro de la comisaría. En tanto, se investiga cómo se inició el foco ígneo y cuáles fueron las circunstancias que derivaron en el nuevo episodio de violencia dentro del establecimiento.
En este contexto, vecinos del sector manifestaron su creciente malestar y aseguraron estar cansados de una problemática que, según indican, se repite con frecuencia. Señalan que la situación no solo se limita a hechos graves como incendios, sino también a ruidos constantes, gritos y, en algunos casos, amenazas que se escuchan desde el interior de la dependencia, lo que incrementa la sensación de inseguridad en los alrededores.
Este hecho vuelve a poner en debate las condiciones de alojamiento en dependencias policiales, muchas veces superadas en su capacidad, y la necesidad de encontrar soluciones estructurales para evitar que se repitan este tipo de situaciones.
