Al menos 34 personas murieron en Estados Unidos como consecuencia de una intensa tormenta invernal que azotó amplias zonas del país durante la última semana. Las autoridades confirmaron que los fallecimientos se produjeron por el frío extremo, accidentes de tráfico, caídas en estanques congelados y atropellamientos por máquinas quitanieves.
En la ciudad de Nueva York, ocho personas fueron halladas sin vida en espacios exteriores. Si bien las causas exactas aún se investigan, desde la Alcaldía señalaron que todos los fallecidos se encontraban a la intemperie, expuestos a las bajas temperaturas.
Una tormenta “monstruosa”
El Servicio Meteorológico Nacional calificó a la tormenta como “monstruosa” por su impacto extendido desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts. El fenómeno cubrió de nieve y hielo una franja de más de 2.000 kilómetros, generando condiciones peligrosas en las rutas y dejando regiones enteras sin servicios básicos.
Hasta este martes, más de 550.000 clientes permanecían sin energía eléctrica, siendo Tennessee, Mississippi y Kentucky los estados más afectados. En Mississippi, el gobernador Tate Reeves calificó al evento como la peor tormenta de hielo desde 1994, reportando daños severos en viviendas y carreteras.
Víctimas fatales y riesgos extremos
La ola polar golpeó con fuerza incluso en zonas del sur, tradicionalmente menos preparadas para el frío. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, advirtió que estar a la intemperie apenas diez minutos podía resultar en congelación o hipotermia.
Entre las víctimas fatales se reportaron tres niños en Texas que cayeron a un estanque congelado, dos personas atropelladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, y adolescentes que sufrieron accidentes de trineo. En Kansas, una mujer fue hallada bajo la nieve.
Alerta meteorológica vigente
Las autoridades declararon el estado de emergencia en al menos diez estados. En Nueva York, el sistema escolar cerró debido a una acumulación de nieve que alcanzó los 38 centímetros en algunos barrios.
El pronóstico no es alentador: el Servicio Meteorológico mantiene alertas de frío extremo desde Texas hasta Pensilvania y advierte que se esperan nuevas tormentas para el próximo fin de semana. Se prevé que en el norte de Florida los termómetros desciendan a -4 °C, mientras que en otras regiones la sensación térmica podría llegar a los -29 °C.


