Trabajadores autoconvocados del sistema público de salud de Santa Fe expresaron este lunes su rechazo a la oferta salarial presentada por el gobierno y marcharon desde el Hospital Cullen hasta la Casa de Gobierno.
La movilización, que comenzó con un abrazo simbólico frente al Hospital José María Cullen, congregó a enfermeros, médicos, personal del servicio de emergencias 107, administrativos, técnicos y trabajadores de servicios generales. Aunque fue pacífica, buscó visibilizar el descontento con la propuesta oficial.
Críticas a la oferta y reclamos del sector
Los autoconvocados cuestionaron el acuerdo alcanzado en la mesa paritaria con los gremios tradicionales, como AMRA y SIPRUS, al considerar que no contempla soluciones reales a necesidades urgentes del sector. Entre los principales ejes de rechazo figura la ausencia de pases a planta y recategorizaciones, aspectos que para los trabajadores son fundamentales para mejorar las condiciones laborales estructurales.
Además, denunciaron irregularidades en el proceso de votación digital de la oferta e hicieron hincapié en su falta de representatividad gremial. “Mandaron un link pero daba error. El arreglo lo hicieron ellos”, señalaron, criticando la metodología de consulta.
Un reclamo central fue el nivel salarial actual: según los manifestantes, los ingresos totales —con ítems y adicionales— oscilan entre 800.000 y 900.000 pesos. Esto queda por debajo de una canasta básica que, afirmaron, ronda los 1.300.000 pesos, lo que complica la subsistencia de muchos trabajadores del sector.
Los autoconvocados también rechazaron que parte del aumento sea otorgado en forma de bono no remunerativo, ya que esto afecta directamente a futuros cálculos jubilatorios. Asimismo, volvieron a poner sobre la mesa la situación de interinos y reemplazantes, muchos de ellos con años de antigüedad sin estabilidad laboral.
Marcha y próximos pasos del conflicto
Finalizado el abrazo simbólico, la columna de trabajadores avanzó por avenidas céntricas hasta la Casa de Gobierno, donde reclamaron ser escuchados por las autoridades. La protesta no interrumpió el normal funcionamiento de las guardias ni servicios esenciales en el hospital.

