El personal del Hospital José María Cullen y del servicio de emergencias 107 llevará a cabo este martes una “marcha de antorchas” hacia la Casa de Gobierno a partir de las 19:00 horas. Esta acción es la continuación de un plan de lucha que incluyó un abrazo simbólico al hospital este lunes, con el objetivo de visibilizar una situación laboral y operativa que los trabajadores califican como “insostenible”. Además, la protesta contará con la adhesión de los docentes santafesinos, unificando reclamos ante la administración provincial.
El núcleo del conflicto radica en una precarización laboral histórica. Los manifestantes denuncian que existen expedientes de pase a planta permanente que llevan entre 11 y 15 años “encajonados” sin resolución oficial. Asimismo, se expusieron diversas modalidades de contratación irregular, como trabajadores del Servicio Social que se mantienen bajo regímenes de reemplazos sin reconocimiento profesional, y personal que se desempeña como monotributista, facturándole directamente al hospital y no al Ministerio de Salud.
Trabajadores de la Salud autoconvocados rechazan la oferta salarial del gobierno
La crisis no se limita a lo salarial; la infraestructura crítica del hospital también está en riesgo. Desde el servicio de Diagnóstico por Imágenes advirtieron que el tomógrafo principal ha cumplido su ciclo operativo, sufriendo fallas constantes debido al uso intensivo de 24 horas para atender internaciones y emergencias de la guardia. A este panorama se suman deficiencias edilicias, como techos dañados en áreas operativas, lo que contribuye al agotamiento del personal.
Puntos clave del reclamo:
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Pases a planta: Existen demoras de más de una década en la regularización de cargos.
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Representación gremial: Los trabajadores denuncian falta de respuestas por parte de ATE y UPCN ante la precarización.
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Equipamiento: Advierten por la obsolescencia del tomógrafo y fallas en aparatología esencial.
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Edificios: Se registran daños en techos y estructuras en sectores estratégicos del hospital.


