El 26 de agosto es el Día de las Vacunadoras y los Vacunadores, que se celebra en Argentina desde 2019 en homenaje al nacimiento del doctor Albert Sabin, creador de la vacuna oral contra la poliomielitis, que frenó la pandemia que azotó al país en 1956.
Desde que en 2020 comenzó la pandemia de coronavirus, el mundo esperó con ansias la llegada de vacunas que brinden la protección del virus mortal. Muchas vidas se perdieron en el camino, hasta que en diciembre llegaron. Ahora, enfermeras, enfermeros y estudiantes de enfermería se transformaron en protagonistas. Se multiplicaron en redes sociales fotos y agradecimientos a los trabajadores y las trabajadoras que de lunes a lunes y casi sin descanso trabajan para devolverle a la sociedad nada más y nada menos que la esperanza. Veo Noticias charló con algunas de ellas en su día para reconocerlas.
Lidia, enfermera del Centro de Vacunación del Camping Municipal de Santo Tomé, dijo que está “muy contenta, celebrando muchos acontecimientos que se dieron en este último tiempo. Realmente la enfermería cumple un rol muy importante en esta causa, podemos ponernos en el lugar del otro y poder ayudar a disminuir los casos de covid que hay hoy en día”.
“Soy enferma y esto es un momento histórico, va a quedar plasmado en nuestras vidas, de todos los que cumplimos un rol en esto, detrás de nosotras hay todo un equipo que cumple un rol muy importante ya que no podemos equivocarnos; estoy orgullosa de poder contarle el día de mañana a mis hijos y nietos que cumplí una misión como esta”, dijo emocionada.
Milagros, también del vacunatorio de Santo Tomé, contó que se recibió de enfermera en plena pandemia. “Hice el último año en pandemia, fue distinto todo, las enfermeras que trabajan en vacunación ahora es totalmente diferente. Me encanta mi trabajo, llegamos a las 7 y cada uno va a su box, nos dan las vacunas y comenzamos a vacunar hasta las 15:30, 16. Nunca imaginé vivir esto, sobre todo por la incertidumbre porque como estudiantes no estábamos preparadas para esto”.
Evangelina Cardozo, enfermera vacunadora de La Redonda, sostuvo que está muy feliz de poder participa y “poder combatir a este virus, a este enemigo invisible que le pegó a muchas familias, la comunidad entera, a la humanidad. Estamos firmes, haciendo lo mejor posible, trabajando desde el día cero, haciendo lo que sabemos que es vacunar, cuidar y proteger”.
“La gente venía con mucho miedo y nuestro trabajo fue traer tranquilidad, sobre todo, lo hacemos desde hace muchos años con el calendario nacional; ahora con la pandemia tratamos de contenerlos y darles la seguridad de llevar la vacuna en sus brazos. Sí o sí tenemos que vacunarnos todos”, agregó.
“Había miedo y era lógico, y teníamos que sacarles las dudas, la confianza del paciente hacia nosotros debe ser plena”, afirmó.
“Hubo momentos lindos y emotivos, una señora de 96 años con la primera dosis de Sputnik, que nos dijo que ahora iba a pensar qué hacer con sus nietos ahora, me marcó mucho”, recordó.