Al menos 64 personas murieron y unas 80 resultaron heridas este miércoles por la mañana tras el violento choque entre dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, región de Castilla-La Mancha.
“Es posible que estas cifras aumenten a medida que avancen las tareas de rescate”, advirtió consternada la portavoz del gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla. Entre ambas formaciones viajaban más de 540 pasajeros, convirtiéndose en una de las mayores catástrofes ferroviarias recientes del país europeo.
Falla de señalización, embestida por detrás y descarrilamiento
Según informaron el gestor de infraestructuras ADIF y fuentes del servicio de emergencias 112, el incidente se produjo cuando la formación de la empresa privada Iryo (vuelo 6076), que transportaba a 147 viajeros y un bebé, se encontraba detenida sobre la vía debido a un fallo en el sistema de señalización.
En esa misma dirección circulaba el tren AVE de Renfe (unidad 2080), que había partido a las 8.00 desde Madrid con destino a Sevilla transportando a 397 pasajeros. La formación de Renfe colisionó a gran velocidad contra los últimos vagones del convoy de Iryo que estaba parado. Producto del brutal impacto, dos vagones del Iryo descarrilaron y volcaron a un costado del trazado.
Fuentes gubernamentales señalaron con preocupación al diario El País que el saldo final del choque “puede ser peor que el de Adamuz”, en referencia al accidente frontal ocurrido en enero de este año en la misma red de alta velocidad a Andalucía.
ℹ️ RENFE INFORMA: Comunicado sobre el accidente entre Los Yébenes y Urda (Toledo). https://t.co/O9e6AiQrSt
— Renfe (@Renfe) October 28, 2026
“Sentí una aceleración brutal y salí despedido”: el drama en primera persona
Los testimonios de los sobrevivientes dan cuenta de los momentos de horror vividos dentro de las formaciones tras la embestida a 150 kilómetros al sur de la capital española.
“Iba trabajando en mi portátil y sentí una aceleración muy bestial y me he empotrado con el asiento de delante”, relató al diario El País Jesús Jerónimo, de 54 años, quien viajaba en el segundo coche del tren AVE. “Ha salido gente despedida. Hemos pensado que habíamos descarrilado. Luego, poco a poco, hemos salido y hemos visto que nuestro tren estaba inclinado. Había muchos heridos y gente muy nerviosa”, añadió.
En tanto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias y el despliegue de ayuda urgente a través de un comunicado oficial: “Consternado ante el grave accidente de trenes en Toledo. Permanezco en constante contacto con el ministro de Transportes y con el presidente de Castilla-La Mancha. Los servicios de emergencia están trabajando sobre el terreno para atender a las personas afectadas”, manifestó el mandatario.