Luego de más de un año de aislamiento e incomunicación total, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró contactarse telefónicamente con su pareja, María Alexandra Gómez. El emotivo momento ocurrió este jueves mientras la mujer brindaba una entrevista radial; al atender, Gómez rompió en llanto al reconocer la voz del militar, quien permanece bajo la figura de desaparición forzada en el penal de Rodeo I. “Me volvió el alma al cuerpo; llamó para decirme que seguía fuerte y que nos necesitaba fuertes”, relató la mujer tras el cruce.
Para acceder al derecho de realizar esta llamada, Gallo debió levantar una huelga de hambre que mantenía junto a otros detenidos extranjeros y presos políticos. La medida de fuerza, que duró cinco días, buscaba denunciar la falta de atención médica, asistencia consular y asesoramiento legal. Según indicaron referentes diplomáticos, los reclusos exigen además la intervención de la Cruz Roja Internacional para verificar las condiciones de detención y el estado de salud de quienes permanecen en el penal.
Durante la breve conversación, el gendarme se mostró esperanzado e indagó por el bienestar de su hijo, su madre y el resto de su familia. Gómez reafirmó que la lucha por su liberación inmediata se ha intensificado, especialmente tras la reciente liberación de otros 30 presos políticos en el marco de una nueva ley de amnistía. Sin embargo, el caso de Gallo y otros extranjeros como Germán Giuliani sigue bajo un estricto hermetismo oficial por parte de la administración venezolana.
La situación de los detenidos en Rodeo I sigue siendo crítica, marcada por denuncias de irregularidades y demoras en la aplicación de beneficios legales. Mientras tanto, los familiares en Argentina continúan organizándose para presionar por canales oficiales de información, ya que el intercambio de datos entre parientes de los propios presos es, hasta el momento, el único medio para conocer el paradero y la integridad física de los ciudadanos argentinos en el país caribeño.
