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alerta Aumento de casos tuberculosis

Tuberculosis en alza: crecen los casos en Argentina y alertan por el impacto en jóvenes

En el Día Mundial de la Tuberculosis, especialistas advierten sobre el aumento sostenido de contagios, fallas en el sistema de control y la urgencia de fortalecer la prevención, el diagnóstico y los tratamientos.

24 de marzo de 2026


En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, especialistas encendieron una señal de alerta por el crecimiento sostenido de la enfermedad en Argentina, con un impacto cada vez mayor en jóvenes y sectores vulnerables.

Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se notificaron 16.445 casos, la cifra más alta de la última década. El número representa un incremento del 3,9% respecto al año anterior y un aumento acumulado cercano al 80% desde 2020, lo que refleja una tendencia preocupante que no logra revertirse.

Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria señalan que este escenario responde a múltiples factores, entre ellos el debilitamiento de los programas de control, las dificultades para acceder a diagnósticos tempranos, las interrupciones en los tratamientos y las condiciones sociales que favorecen la transmisión, como el hacinamiento y la pobreza.

El avance de la enfermedad no es homogéneo en el país. Las mayores tasas se registran en Jujuy, Salta, Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Chaco y Formosa, aunque al menos once jurisdicciones —entre ellas Santa Fe, Córdoba y Tucumán— muestran incrementos significativos en los últimos años.

Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es la concentración de casos en población joven: el 60,7% de los diagnósticos corresponde a personas de entre 15 y 44 años, mientras que los menores de 20 representan el 16,6%. Este patrón refuerza la necesidad de estrategias focalizadas y de recuperar políticas públicas sostenidas, como la coordinación nacional específica para tuberculosis.

En materia de prevención, la vacuna BCG continúa siendo una herramienta clave, especialmente para evitar las formas graves en la infancia. Sin embargo, la cobertura nacional —que ronda el 83% en recién nacidos— presenta desigualdades entre provincias, lo que plantea desafíos para garantizar su aplicación oportuna en todo el territorio.

El diagnóstico temprano sigue siendo otro punto crítico. Los síntomas iniciales suelen confundirse con otras enfermedades respiratorias, lo que retrasa la detección y facilita la propagación. En este sentido, los especialistas destacan la importancia de ampliar el acceso a pruebas moleculares rápidas, que permiten confirmar la enfermedad en pocas horas y detectar posibles resistencias a los medicamentos.

El tratamiento, por su parte, es eficaz si se cumple de manera adecuada, pero requiere continuidad y acceso garantizado. La interrupción de los esquemas terapéuticos no solo afecta a los pacientes, sino que también favorece la aparición de cepas resistentes, lo que complica el control sanitario.

En paralelo, el Ministerio de Salud avanzó en la actualización de las pautas técnicas para el manejo de la tuberculosis, un documento clave que no se renovaba desde hacía más de una década. La iniciativa busca unificar criterios, mejorar la detección y fortalecer el sistema de vigilancia epidemiológica.

No obstante, desde el ámbito médico también manifestaron preocupación por el contexto internacional, tras el anuncio del retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que podría limitar el acceso a cooperación, financiamiento e información estratégica.

A nivel regional, la tuberculosis continúa siendo un problema relevante: en las Américas se registraron 350.000 casos y 30.000 muertes en 2024, según la Organización Panamericana de la Salud.

Lejos de ser una enfermedad del pasado, la tuberculosis sigue representando un desafío sanitario vigente. Su avance en Argentina expone debilidades estructurales y plantea la necesidad de respuestas integrales, sostenidas y basadas en evidencia para frenar su propagación.