Un estudio realizado desde la Universidad Nacional del Litoral (UNL) puso el foco en una característica poco conocida de las Islas Malvinas: la enorme diversidad de orígenes de quienes actualmente viven en el archipiélago.
En diálogo con Veo Noticias, el geógrafo Gustavo Peretti explicó que la población ronda actualmente los 3.600 habitantes, prácticamente el doble de la cantidad registrada alrededor de la Guerra de Malvinas.
“Durante gran parte del siglo XX la población estuvo cercana a los 1.800 habitantes y hoy está en torno a los 3.600”, señaló el especialista.
A pesar del crecimiento, continúa siendo una población reducida y altamente concentrada territorialmente: aproximadamente el 85% vive en Puerto Argentino, denominado Stanley por los habitantes de las islas.
Más de 60 nacionalidades conviven en el archipiélago
Uno de los datos centrales del estudio tiene que ver con el origen de la población. Según explicó Peretti, menos de la mitad de los habitantes nació en las propias islas.
Alrededor de un 20% nació en Gran Bretaña, mientras que otro 35% procede de cerca de 60 países diferentes.
Entre esos grupos aparece una llamativa presencia de personas provenientes de Zimbabue. Peretti explicó que muchos de ellos, principalmente hombres, llegaron al archipiélago vinculados con las tareas de remoción y desactivación de minas que habían quedado luego de la guerra de 1982.
También existe una importante presencia latinoamericana.
La comunidad chilena, entre las más numerosas
Dentro de la población proveniente de América Latina se destaca la comunidad chilena. Según los datos analizados, son alrededor de 190 personas, una cifra pequeña en términos absolutos pero significativa para una población total de apenas algunos miles de habitantes.
Peretti indicó que representan cerca del 10% de determinados grupos de población migrante radicada en las islas, convirtiéndose en una de las comunidades extranjeras con mayor presencia.
De la ganadería a la pesca y el turismo
La estructura económica de las islas también cambió considerablemente durante las últimas décadas.
Hasta la Guerra de Malvinas, buena parte de los habitantes se dedicaba a las actividades primarias, especialmente a la cría de ganado ovino.
Con el tiempo, la explotación de recursos pesqueros ganó protagonismo. La pesca del calamar y el sistema de licencias pesqueras se transformaron en una importante fuente de ingresos.
A esto se sumó durante los últimos años el crecimiento del turismo de cruceros, que también generó nuevas actividades y demanda de trabajadores.
Por qué llegaron personas de tantos países
Para Peretti, la diversidad de nacionalidades puede explicarse en buena medida por la transformación económica y la necesidad de incorporar mano de obra.
El crecimiento de los ingresos provenientes de las licencias pesqueras permitió avanzar en distintas obras de infraestructura y servicios.
Entre ellas mencionó el asfaltado del trayecto de aproximadamente 50 kilómetros entre la base aérea y Puerto Argentino, además de mejoras en el hospital y otras obras.
La escasa población local obligó a incorporar trabajadores provenientes del exterior para cubrir esas necesidades.
Así, detrás de una población numéricamente pequeña aparece una composición social mucho más diversa: habitantes nacidos en las islas, británicos, latinoamericanos, africanos y ciudadanos de decenas de países conviven actualmente en el archipiélago, atravesados por las particularidades del aislamiento geográfico, el clima y una economía fuertemente vinculada a los recursos naturales.