El temblor ocurrió a las 12:56, hora local, y tuvo su epicentro preliminar a unos 39 kilómetros de Tonosí, en la provincia de Los Santos. Según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el movimiento tuvo una profundidad de cuatro kilómetros.
En la capital panameña, trabajadores y residentes desalojaron edificios altos por precaución y se concentraron en espacios abiertos. También se recibieron reportes de objetos que cayeron dentro de viviendas como consecuencia de la intensidad del movimiento.
El sismo provocó daños en distintas estructuras del interior del país. En Penonomé, provincia de Coclé, se reportaron afectaciones en un hotel, una iglesia y el edificio de la Gobernación. Los organismos de emergencia comenzaron a inspeccionar las zonas afectadas para determinar el alcance de los daños y establecer si había personas heridas o atrapadas.
Tras el terremoto, las autoridades activaron protocolos de seguridad y recomendaron mantenerse alejados de estructuras dañadas, ventanas y objetos que pudieran desprenderse. La información sobre las consecuencias del sismo continuaba en desarrollo.