La crisis económica que atraviesan los municipios entrerrianos llegó a un punto crítico en Sauce de Luna, donde la administración local resolvió abonar parte de los salarios de sus trabajadores mediante un bono alimentario. La medida fue confirmada por el intendente Alcides Alderete y ya fue presentada en el ámbito paritario.
El esquema contempla reemplazar un bono no remunerativo de $30.000 que se pagaba en efectivo por un “ticket canasta” de $50.000, que solo podrá utilizarse en comercios de la localidad. El objetivo, según explicaron desde el municipio, es garantizar liquidez para afrontar el resto de los haberes en un contexto de fuerte restricción financiera.
Alderete justificó la decisión al señalar que la recaudación propia del municipio apenas alcanza el 30% y que las transferencias por coparticipación se redujeron de manera significativa. “No estamos recibiendo aportes como los ATN y eso impacta directamente en nuestra capacidad de pago”, sostuvo.
El jefe comunal aclaró que la medida no implica reemplazar una porción mayoritaria del salario, sino que se trata de un complemento excepcional para sostener el pago de sueldos. “No es que se va a pagar el 40% o 60% en bonos, es un refuerzo alimentario para asegurar el resto”, remarcó.
Con una planta que incluye trabajadores permanentes, jornalizados y contratados, el municipio enfrenta un gasto mensual superior a los 120 millones de pesos. En ese marco, Alderete graficó la situación como una “frazada corta”, donde los recursos no alcanzan para cubrir todas las obligaciones.
El mecanismo también apunta a sostener el consumo interno, ya que los bonos deberán ser utilizados en comercios locales. Según explicó el intendente, el municipio acordó con proveedores de la zona un sistema de pago diferido, similar al “fiado” que muchas familias utilizan en contextos de crisis.
La decisión generó impacto en la región y expone la compleja situación financiera de los gobiernos locales, que enfrentan una caída de ingresos en medio de un escenario económico adverso.
