El proyecto para construir un puente sobre los históricos pilotes de la laguna ha sido recibido con optimismo por la vecinal 7 Jefes, al considerar que aportará al embellecimiento y mejoramiento del paisaje de un barrio netamente turístico. Lorenzo Castella, representante de los vecinos, destacó que la obra cerrará un circuito aeróbico y de ciclovías de gran utilidad, potenciando el intenso movimiento deportivo y recreativo que ya caracteriza a la Costanera santafesina. Según el referente, es imposible oponerse a una obra de esta magnitud, ya que beneficiará no solo al barrio, sino a toda la ciudad de Santa Fe.
Más allá de la expectativa por la inauguración y de la mejora estética que sumará el nuevo cantero central, Castella reconoció que las opiniones de los residentes son variadas. Algunos vecinos manifestaron su deseo de haber sido consultados previamente sobre el diseño de la obra, mientras que otros esperan que el puente se respete estrictamente para el tránsito peatonal y de bicicletas, evitando que se convierta en un sector exclusivo de pesca. A pesar de estos matices, existe un consenso generalizado en que la zona se verá notablemente favorecida y “va a quedar más linda”.
Sin embargo, el apoyo a la nueva infraestructura no oculta lo que la vecinal considera una prioridad desatendida por las autoridades: la escasez de sanitarios a lo largo de los cuatro kilómetros de las costaneras 7 Jefes y Almirante Brown. Castella remarcó que durante los fines de semana la zona puede llegar a concentrar entre 60.000 y 80.000 personas, muchas de ellas familias con niños que pasan largas horas sin contar con un servicio básico, lo que lamentablemente convierte a los frentes de las viviendas en los “depositarios” de esta carencia. Ante el argumento oficial de que los baños públicos sufren vandalismo, desde la vecinal proponen habilitarlos únicamente los días de mayor concurrencia y contar con personal de cuidado, tomando como ejemplo el exitoso modelo implementado en la costanera de Concordia.
Como una solución concreta a esta problemática, Castella destacó una iniciativa trabajada junto al concejal Lucas Simoniello para recuperar una “carie urbana” en el barrio: la antigua sala de máquinas de la aerosilla. Según explicó el vecinalista, este inmueble acumula importantes deudas de impuestos y sus dueños originales ya no están, lo que genera las condiciones propicias para que el municipio lo expropie o lo incorpore a su órbita. Transformar ese espacio abandonado en baños públicos adecuados sería, para los vecinos de 7 Jefes, el complemento ideal y necesario para la gran obra del puente sobre los pilotes