Un sismo de magnitud 3,9 se registró este viernes en el norte de Venezuela y provocó evacuaciones preventivas en distintos edificios de Caracas, aunque hasta el momento las autoridades informaron que no hubo víctimas ni daños materiales asociados al movimiento.
De acuerdo con la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), el temblor ocurrió a las 10:53 (hora local), tuvo una profundidad de 5,5 kilómetros y su epicentro se ubicó a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá, en el estado La Guaira.
Evacuaciones preventivas en la capital
Tras el movimiento sísmico, trabajadores y visitantes desalojaron de manera preventiva edificios de oficinas y centros comerciales en distintos sectores de Caracas.
Periodistas de la agencia EFE reportaron evacuaciones en zonas como La Candelaria, Los Ruices, Plaza Venezuela, Chacao y Altamira. En todos los casos, los ocupantes permanecieron durante varios minutos en espacios abiertos mientras se verificaba el estado de las estructuras, de acuerdo con los protocolos de seguridad.
El relato de quienes sintieron el temblor
Génesis Palma, empleada de una torre financiera ubicada en Altamira, contó que ella y sus compañeros descendieron por las escaleras apenas comenzaron a sentir el movimiento.
La trabajadora aseguró que, durante la evacuación, percibieron un segundo temblor que, hasta el momento, no fue informado oficialmente por las autoridades. Como medida de precaución, el grupo permaneció en la plaza Altamira antes de regresar a sus hogares.
Además, recordó que el edificio donde trabaja había sufrido daños superficiales durante los fuertes terremotos registrados semanas atrás.
La Guaira, nuevamente en alerta
El epicentro del sismo volvió a localizarse en el estado La Guaira, una de las regiones más afectadas por los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.
Según el balance oficial difundido por las autoridades venezolanas, aquellos movimientos sísmicos dejaron 3.889 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 personas sin vivienda, además de 6.462 rescatados desde el inicio de la emergencia.
Aunque el sismo de este viernes fue de menor intensidad y no provocó nuevos daños, el episodio reavivó la preocupación entre los habitantes de la zona, que volvieron a activar los protocolos de evacuación ante la posibilidad de nuevas réplicas.


