El sistema de salud pública en la ciudad de Reconquista atraviesa una situación de emergencia en el área de salud mental. Según datos detallados por la doctora Estela Prieto (Siprus), durante el último año se superaron las mil internaciones por motivos psiquiátricos, convirtiéndose en la cifra más alta de la región. Actualmente, el hospital de referencia cuenta con tan solo un médico psiquiatra para dar respuesta a toda la demanda del norte provincial.
Un sistema desbordado en el norte provincial
La disparidad entre la cantidad de pacientes que requieren atención urgente y el recurso humano disponible ha encendido las alarmas en el centro-norte argentino. El profesional a cargo debe afrontar una carga laboral que resulta humanamente insostenible, ya que en momentos críticos, el 50% de las camas de adultos estuvieron ocupadas por cuadros psiquiátricos.
Desde los sectores de salud advierten que este déficit se ha profundizado: hace dos décadas el hospital contaba con dos especialistas para una demanda mucho menor. La falta de incentivos y de recursos humanos se combina con la escasez de medicamentos y la ausencia de dispositivos adecuados.
Impacto en la atención y derechos de los pacientes
Bajo la premisa de pluralidad de voces e inclusión, la escasez de especialistas impide cumplir adecuadamente con los abordajes previstos en la normativa vigente.
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Aumento de casos críticos: Se registra un incremento sostenido en intentos de suicidio, consumos problemáticos y cuadros de depresión vinculados a la crisis social.
- Falta de cobertura: Los pacientes recurren al sistema público ante la nula respuesta del sector privado en la zona.
- Ausencia de guardias: No existen servicios de guardia de salud mental durante los fines de semana, lo que deja a los pacientes sin contención en momentos de crisis.
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Desigualdad regional: Los profesionales denuncian una marcada brecha en la distribución de recursos entre el norte y el sur provincial.
El pedido de soluciones urgentes
Desde la comunidad médica se reclama una intervención inmediata que incluya políticas integrales y no solo medidas aisladas. La propuesta busca fortalecer los equipos territoriales y mejorar las condiciones de arraigo para los profesionales, evitando que se les pida “arreglarse con lo que hay” ante situaciones de extrema gravedad.
