La licitación para la provisión de caños del nuevo gasoducto de Vaca Muerta generó un fuerte impacto en el sector energético tras confirmarse que el Grupo Techint perdió la compulsa frente a un competidor internacional. El consorcio Southern Energy seleccionó a la empresa india Welspun para la obra de 480 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con el puerto de San Antonio Oeste.
La decisión se basó estrictamente en el precio. La firma ganadora presentó una propuesta de USD 203 millones, lo que representó un valor un 45% más bajo que la oferta de Tenaris. Según fuentes del proceso, la empresa del grupo Techint había presentado la cotización más cara entre los seis finalistas, con una diferencia inicial de 90 millones de dólares respecto a la ganadora.
Cronología de una disputa millonaria
El proceso licitatorio, que recibió 15 ofertas de países como China, Japón y Turquía, se definió el pasado 23 de diciembre con el voto unánime de los accionistas del consorcio: Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
La controversia surgió cuando Tenaris intentó mejorar su oferta fuera de término. Según explicaron desde el consorcio, la empresa argentina envió una nueva propuesta el 24 de diciembre, un día después de la adjudicación, reduciendo su precio un 5%, lo que todavía la dejaba 80 millones de dólares por encima de Welspun.
Finalmente, el 6 de enero, con el contrato ya firmado, Tenaris intentó igualar las condiciones comerciales de la ganadora (first refusal), pero la propuesta fue rechazada por estar fuera de los plazos legales y para garantizar la igualdad de oportunidades entre los oferentes.
Debate sobre la industria nacional
Desde el entorno de Techint alegaron que la comparación de precios no fue equitativa, argumentando que su oferta incluía costos logísticos y aranceles que la firma india no contemplaba, algo que los organizadores desmintieron asegurando que las propuestas eran equivalentes.
Además, el holding planteó un debate de fondo sobre el modelo de desarrollo, defendiendo el valor agregado nacional. Sin embargo, los responsables de la licitación relativizaron el argumento del “compre argentino”: explicaron que la chapa para los caños no se produce en el país y debe importarse.
Mientras Welspun utilizará insumos chinos, Tenaris hubiera importado la chapa de Brasil a través de Usiminas, una empresa controlada por el propio grupo Techint. En este contexto, el gobierno nacional, con el presidente Javier Milei a la cabeza, avaló la decisión priorizando el precio más bajo para la ejecución de la obra.

