A sus 25 años la argentina Macarena Cabrujo se convirtió en heroína y el eco de su nombre recorrió el mundo luego de que días atrás salvara de morir ahogado a un niño de 10 años en la playa de Can Pere Antoni, en la región española de Palma de Mallorca.
Oriunda de Rosario y radicada en la ciudad europea donde trabaja como guardavidas, Macarena disfrutaba del atardecer durante la tarde del sábado pasado y jugaba al vóley con un amigo fuera del horario laboral cuando de repente la gente que estaba cerca suyo miraba hacia mar adentro. Se dio cuenta entonces que la fuerte correntada estaba arrastrando a alguien.
La mujer, que además es profesora de Educación Física y guía de montaña, no dudó: “Me metí en el agua y pedí si alguien me podía acompañar para ayudarme a sacarle. Como no había tiempo, les dije que llamaran al (servicio de emergencias) 112″, contó al Diario de Mallorca. Y agregó: “El mar arrastraba con mucha fuerza. Aunque puedo aguantar varias horas en el agua, sabía el riego al que me enfrentaba. Desde el momento en que me saqué los pantalones sabía dónde me metía, no tenía ningún elemento de flotabilidad”.
“Cuando llegué a su altura vi que no podía más. Le grité que aguantara, que lo iba a sacar pero cuando me ve se fondea, como que cedió. Lo agarré y le saqué la cabeza fuera del agua”.
“Con el nene en brazos empiezo a tranquilizarlo, miro a la playa y no había nadie, el 112 no había llegado. Me mira y me dice ‘pensé que no me ibas a sacar porque soy negro’. Si un nene de 10 años tiene eso en mente es muy triste como sociedad. Y yo le dije ‘sos hermoso, vine a sacarte’ pero sabía que había pocas posibilidades”
Fuente: Infobae