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Vecinos de barrio Nueva Esperanza reclaman por inseguridad y mal estado de las calles

Habitantes de la zona norte de Santa Fe denunciaron una ola de robos violentos y el abandono de la infraestructura vial. Aseguran que la falta de mantenimiento impide el ingreso de servicios básicos.

06 de abril de 2026


La situación en el barrio Nueva Esperanza ha llegado a un punto crítico según el relato de sus propios residentes. Los vecinos manifiestan vivir en un estado de alerta constante debido a una seguidilla de hechos delictivos y al deterioro generalizado de las calzadas, lo que dificulta la circulación y el acceso de servicios de emergencia.

Ola de robos e inseguridad en el barrio

Los testimonios recolectados coinciden en señalar a un grupo familiar específico, ubicado en las inmediaciones de Pasaje 36 y medio y Callejón Aguirre, como los responsables de gran parte de los ilícitos en la zona. Según denuncian, los delincuentes no solo ingresan a las viviendas incluso con sus ocupantes dentro, sino que además alardean de sus actos en redes sociales.

“Es muy triste porque no sabés si podés alejarte de tu casa porque tenés miedo de que te estén robando”, señaló uno de los vecinos. La gravedad de la situación escaló al punto de que un sereno contratado por el barrio debió abandonar sus funciones tras recibir amenazas de muerte. A pesar de las reiteradas denuncias en la Comisaría 8va, los residentes afirman que no hay patrullaje policial efectivo en las calles.

El estado de las calles y la falta de servicios

Al problema de la inseguridad se suma el pésimo estado de la red vial. Si bien la calle por donde circula el colectivo está asfaltada, el resto de las arterias, como Necochea hacia el norte, son de tierra y presentan baches profundos. Los vecinos destacaron que una obra de reparación de agua mal señalizada en Callejón Aguirre al 1900 dejó un pozo de grandes dimensiones que representa un peligro para los conductores, especialmente en días de lluvia.

Esta precariedad en la infraestructura tiene consecuencias directas en la vida cotidiana:

  • Transporte Público: El colectivo ya no recorre el interior del barrio, limitándose a las zonas asfaltadas, lo que deja a muchos vecinos a pie.

  • Servicios de Emergencia y Traslado: Tanto taxis como remises y servicios de aplicaciones de transporte se niegan a ingresar al barrio por el estado de las calles y el temor a los robos.

  • Anegamientos: Las recientes precipitaciones han dejado varias esquinas intransitables, agravando el aislamiento de los sectores más postergados de Nueva Esperanza.

Abandono y malezas

Finalmente, los habitantes del sector reclamaron por la falta de mantenimiento de los espacios públicos. Denunciaron que el crecimiento desmedido de los pastizales y la falta de iluminación facilitan el accionar de los delincuentes, quienes utilizan los terrenos baldíos y campos linderos como vías de escape. “Nos sentimos solos, todo vuelve a estar abandonado”, concluyeron los vecinos en su reclamo por una intervención urgente de las autoridades municipales y provinciales.