En diálogo con Veo Noticias, Roberto Campos, vecino del sector, expresó su preocupación por el estado de los desagües y la ausencia de respuestas de las autoridades, especialmente ante el pronóstico de mayores precipitaciones durante los próximos meses.
“Es un anegamiento total acá. Tenemos un desagüe a unos 100 metros que está totalmente obstruido. Las luces son tenues, hay inseguridad y nadie se hace cargo de nada”, cuestionó.
Reclamos al municipio y promesas incumplidas
Campos aseguró que los vecinos mantuvieron una reunión con el intendente Juan Pablo Poletti durante el año pasado, con la expectativa de encontrar soluciones a los problemas que afectan al barrio. Sin embargo, sostuvo que las intervenciones fueron insuficientes.
“El año pasado tuvimos una reunión con el intendente. Nos prometió el oro y el moro. Estamos llenos de promesas. ¿Qué hizo Poletti? Puso dos foquitos y chau. No hizo más nada”, manifestó.
Según relató, el encuentro se concretó a partir de las gestiones del padre Sergio, referente de la capilla de la zona, quien acompaña los reclamos de los vecinos.
El entrevistado también señaló que personal municipal recorrió el sector meses atrás, tomó fotografías y relevó los inconvenientes, pero aseguró que hasta el momento no se ejecutaron las obras que considera necesarias.
Calles inundadas y vehículos que quedan atrapados
Uno de los aspectos más preocupantes del reclamo es la acumulación de agua en las calles, que representa un riesgo tanto para los habitantes como para los conductores que desconocen las condiciones del lugar.
Campos explicó que, durante las lluvias, el agua alcanza las veredas y puede ingresar a los domicilios. Además, recordó que varios vehículos quedaron atrapados en las zonas más comprometidas.
“Acá en la esquina se han quedado autos y se han hundido. Si no conocen la zona, les pido que cuando llueva mucho no vengan, porque se les van a fundir los autos”, advirtió.
La preocupación crece ante la posibilidad de precipitaciones intensas durante los próximos meses, en un sector donde los vecinos aseguran que incluso lluvias de menor magnitud generan complicaciones.
La preocupación por las emergencias y el pedido de respuestas
Más allá de los inconvenientes cotidianos, Campos puso el foco en las consecuencias que pueden tener los anegamientos frente a una emergencia médica o de seguridad.
“Nuestro hijo discapacitado no puede salir. Una ambulancia no entra, un patrullero tampoco”, expresó, al describir las dificultades que enfrenta su familia cuando las calles quedan inundadas.
El vecino también hizo referencia a la situación de la capilla San Juan Apóstol y a las actividades religiosas que se desarrollan en el sector. Según contó, cuando comienza una tormenta, los fieles deben retirarse rápidamente para evitar que sus vehículos queden atrapados por el agua.
En ese sentido, pidió una nueva instancia de diálogo con representantes de la Iglesia y con las autoridades competentes para encontrar una solución definitiva. También mencionó al ministro provincial Pablo Olivares, a quien identificó como residente de la zona, y solicitó su intervención.
“Queremos compromisos. No queremos más promesas”, insistió.
Finalmente, Campos lanzó una advertencia sobre las consecuencias que podría tener la falta de obras y mantenimiento en el sector: “Les pido a las autoridades que se ocupen, porque cuando ocurra alguna desgracia va a ser demasiado tarde”.
Los vecinos reclaman tareas de limpieza y mantenimiento de los desagües, mejoras en la iluminación pública y medidas que permitan garantizar la circulación y el acceso de los servicios de emergencia durante las lluvias.