Gabriela Antonucci, vecina y referente de habitantes de la zona, expresó en una entrevista con Veo Noticias la inquietud que atraviesan numerosas familias que viven en el corredor costero comprendido entre el kilómetro 8 y el kilómetro 23.
Según explicó, se trata de un sector históricamente vulnerable, donde la falta de infraestructura de protección mantiene a los residentes expuestos a posibles desbordes del río.
Rincón Norte, una de las zonas más vulnerables ante la crecida
Antonucci señaló que el sector de Rincón Norte comprendido desde las inmediaciones de la nueva estación transformadora de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) hasta el kilómetro 23 permanece fuera del sistema de defensas hídricas.
Esta situación genera especial preocupación entre las familias, que desconocen si deberán abandonar sus viviendas y qué asistencia recibirán en caso de que el agua avance.
“La gente está desesperada. No sabe qué va a hacer de su vida y de sus cosas”, manifestó la vecina.
Según relató, mientras algunas familias cuentan con la posibilidad de trasladarse a viviendas de familiares o conocidos, otras no tienen alternativas claras y desconocen si podrán acceder a centros de evacuación.
En Arroyo Leyes, mencionó que relevamientos anteriores contemplaban alrededor de 900 a 1.000 familias en sectores vulnerables, aunque aclaró que no dispone de cifras actualizadas ni de un número preciso para Rincón Norte.
Reclaman una defensa hídrica que lleva décadas pendiente
Uno de los principales cuestionamientos de los vecinos apunta a la falta de ejecución de la defensa oeste, una obra reclamada desde hace años para proteger a las comunidades costeras.
Antonucci sostuvo que el proyecto lleva cerca de tres décadas sin concretarse y responsabilizó al Gobierno provincial por la demora.
“De haber estado esa defensa hídrica, hoy no estaría toda esa zona en riesgo hídrico”, afirmó.
La referente vecinal también mencionó que las autoridades locales de San José del Rincón y Arroyo Leyes habrían analizado la posibilidad de realizar un alteo para reforzar provisoriamente la protección del sector.
Sin embargo, aseguró que los vecinos todavía no recibieron información concreta sobre el inicio de esos trabajos ni sobre sus alcances.
Temor por una crecida extraordinaria del Paraná
La entrevistada manifestó su preocupación ante la posibilidad de que el río alcance niveles elevados hacia fines de noviembre o durante diciembre.
En particular, advirtió sobre un escenario hipotético en el que el Paraná llegara a los siete metros, una altura que, según su evaluación, podría provocar anegamientos importantes en sectores que durante inundaciones anteriores no sufrieron el ingreso directo del agua.
No obstante, ese nivel mencionado por la vecina corresponde a un escenario de preocupación y no a una altura confirmada por los organismos técnicos.
Antonucci recordó que, durante crecidas anteriores, algunas viviendas quedaron rodeadas por el agua, mientras que en otras el ingreso alcanzó aproximadamente medio metro.
Su principal temor es que una nueva creciente afecte a un número mayor de familias y obligue a organizar evacuaciones en distintos puntos del corredor costero.
“Nadie nos dice cómo actuar ante una inundación”
Más allá de las obras pendientes, uno de los reclamos centrales apunta a la ausencia de información oficial destinada a los vecinos.
Antonucci cuestionó que, pese a la declaración de emergencia hídrica provincial, no se hayan comunicado instrucciones claras sobre cómo proceder ante una eventual evacuación.
“La gente no sabe cómo autoevacuarse, no sabe a dónde ir ni qué es lo primero que tiene que hacer cuando el río llegue a una altura que obligue a salir de sus casas”, expresó.
También sostuvo que es necesario informar anticipadamente cuáles serán los centros de asistencia, qué organismos coordinarán los traslados y qué medidas deberán adoptar las familias más expuestas.
La vecina hizo referencia a las consecuencias de la inundación de 2003 en Santa Fe para remarcar la importancia de contar con protocolos de actuación y evitar que la población deba tomar decisiones en medio de una emergencia.
Entre las recomendaciones que consideró fundamentales mencionó la necesidad de resguardar documentos personales, escrituras de las viviendas y certificados médicos, especialmente en hogares donde viven personas con enfermedades que requieren atención o medicación.
Piden respuestas urgentes a Provincia y a los gobiernos locales
Antonucci aseguró que los vecinos presentaron en mayo una nota al gobernador Maximiliano Pullaro para solicitar la declaración de la emergencia hídrica y cuestionó las demoras en la implementación de medidas preventivas.
También reclamó una mayor coordinación entre el Gobierno provincial, la Municipalidad de San José del Rincón y la Comuna de Arroyo Leyes.
Para los habitantes de los sectores más expuestos, la preocupación no se limita a la posibilidad de que el río avance sobre sus viviendas, sino también a la incertidumbre sobre quiénes brindarán asistencia y cómo se organizará una eventual evacuación.
Mientras se aguarda la evolución de los niveles del Paraná y las próximas proyecciones oficiales, los vecinos insisten en la necesidad de contar con información precisa, obras de protección y un plan de contingencia que permita actuar con anticipación.
El planteo deja una preocupación central: más allá de cuál sea finalmente la altura que alcance el río, las familias que viven fuera de las defensas hídricas reclaman saber qué deberán hacer si el agua llega a sus hogares.